The Diplomat
El Gobierno español ha trasladado a las autoridades italianas que Ceuta y Melilla cuentan con un régimen específico de control fronterizo dentro del espacio Schengen, basado en un “doble filtro” de entrada y salida que, según defiende el Ejecutivo, garantiza la integridad de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
El Gobierno italiano de Giorgia Meloni ha anunciado este viernes la suspensión temporal del espacio de libre circulación Schengen con España a causa de la avalancha de inmigrantes irregulares a España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido asegurando, con cifras, que Italia recibe el doble de entradas irregulares que España y con un mensaje: “La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos, no”.
Fuentes gubernamentales consultadas por The Diplomat in Spain recuerdan que ambas ciudades autónomas forman parte del espacio Schengen, aunque disponen de un régimen singular vigente desde la adhesión de España al acuerdo en 1991. En este sentido, destacan que los controles no se limitan al acceso desde Marruecos, sino que también se realizan a la salida de Ceuta y Melilla por vía marítima y aérea, las únicas conexiones con la Península.
De acuerdo con el Ejecutivo, cualquier persona que viaje desde cualquiera de las dos ciudades hacia territorio peninsular debe identificarse previamente ante la Policía Nacional en puertos y aeropuertos, mientras que las compañías navieras y aéreas están obligadas a verificar la documentación de los pasajeros.
El Gobierno sostiene que este sistema constituye un “doble filtro”: un primer control en la frontera terrestre con Marruecos y un segundo control Schengen antes de abandonar Ceuta o Melilla, evitando que una entrada irregular en estas ciudades implique automáticamente el acceso al resto del espacio europeo de libre circulación.
Las mismas fuentes subrayan que el modelo se encuentra amparado por la Declaración sobre Ceuta y Melilla incorporada al Acuerdo de Adhesión de España a Schengen de 1991 y por el artículo 41 del Código de Fronteras Schengen.
Sin traslados a la Península
En este contexto, el Ejecutivo insiste en que ninguna de las personas que accedieron irregularmente a Ceuta durante los incidentes registrados esta semana ha sido trasladada a la Península ni habría podido hacerlo debido a los controles existentes.
Asimismo, asegura que, de las cerca de 50.000 personas que cruzaron irregularmente la frontera, más de 48.000 ya han sido retornadas a Marruecos en un plazo inferior a 48 horas.
El Gobierno también desvincula estos hechos del proceso extraordinario de regularización de extranjeros actualmente en tramitación. Según explica, dicho procedimiento exige acreditar residencia en España con anterioridad al 1 de enero de 2026 y una permanencia continuada de cinco meses en el momento de presentar la solicitud, requisitos que, afirma, excluyen a quienes hayan entrado recientemente.
Advertencia sobre la desinformación
Por otro lado, el Ejecutivo sostiene que redes dedicadas al tráfico de personas habrían difundido interpretaciones erróneas de una reciente sentencia del Tribunal Supremo para hacer creer que acceder a Ceuta permitiría permanecer en España.
Según las fuentes consultadas, la resolución judicial no modifica la Ley de Extranjería ni reconoce un derecho de permanencia, sino que obliga a aplicar el procedimiento ordinario de devolución en cada caso.
Con este mensaje, el Gobierno pretende trasladar a sus socios europeos, y especialmente a Italia, que “la integridad del espacio Schengen está plenamente garantizada” gracias al mantenimiento del sistema de controles vigente desde hace más de tres décadas.


