Ane Barcos
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, afirmó este martes que la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio fue posible por la «participación o el consentimiento de Marruecos» y reclamó una mayor implicación de las instituciones europeas para reforzar la frontera, facilitar el retorno de quienes permanecen en la ciudad y apoyar económicamente a Ceuta. También pidió un «estatus específico» para la ciudad que reconozca su «situación de extrema singularidad».
Vivas, que compareció ante los medios en el Parlamento Europeo, denunció la «política constante de hostigamiento» que, según afirmó, Marruecos mantiene hacia Ceuta y Melilla y sostuvo que el país vecino «pretende constantemente el acoso y derribo» de ambas ciudades.
El presidente ceutí acusó a Marruecos de utilizar los controles fronterizos y la presión migratoria para «poner en jaque nuestra integridad territorial, para provocar el colapso de nuestros servicios de acogida y para desestabilizar Ceuta en todos los aspectos».
En este contexto, pidió una mayor implicación de las instituciones comunitarias, afirmando que «Europa significa mucho para España y porque Europa significa mucho para Ceuta».
Vivas reclamó una mayor presencia de la UE en Ceuta, tanto en el ámbito fronterizo como en el migratorio, mediante Frontex y la Agencia Europea de Asilo, y apoyo financiero para las infraestructuras necesarias en la frontera y para atender la situación de acogida, especialmente la de los menores extranjeros no acompañados.
También reclamó que Marruecos contribuya al retorno a su país de las personas que llegaron a Ceuta los días 30 y 31 de julio y que todavía permanecen en la ciudad. A su juicio, esta medida es necesaria para que la ciudad pueda recuperar la normalidad.
Un “estatus específico” para Ceuta
Más allá de las medidas vinculadas a la situación migratoria, Vivas planteó que Ceuta y Melilla dispongan de un «estatus específico» dentro de la Unión Europea que tenga en cuenta sus circunstancias particulares.
«Yo no sé si será equiparable al de las regiones ultraperiféricas; puede ser una línea. No sé si mediante la integración en la unión aduanera puede ser una opción», explicó.
Según detalló, ese estatus debería contemplar cuestiones como las ayudas de Estado, la posibilidad de que los productos originarios de Ceuta entren en el mercado de la UE «en régimen de libre práctica, sin ningún tipo de obstáculos», la validación del régimen económico y fiscal especial de la ciudad y una mayor financiación a través de los fondos estructurales europeos.
La propuesta, señaló, parte de reconocer la «extrema singularidad» de Ceuta, en referencia a sus «condicionantes, limitaciones, dificultades y también, a la vista está, amenazas».
Vivas reclamó asimismo la incorporación de Ceuta y Melilla al Comité Europeo de las Regiones. «Si hay una región dentro de Europa que, por sus especificidades y singularidades, tiene que estar en el Comité de las Regiones, esa debe ser Ceuta y Melilla», afirmó.
En este sentido, agradeció a la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García-Pelayo, alcaldesa de Jerez, que haya cedido el puesto que ocupaba como representante de los municipios españoles en el Comité de las Regiones para facilitar la presencia de Ceuta. Vivas destacó la decisión como un gesto de «generosidad» para que «la voz que hoy es más necesaria de todas, la de Ceuta, sea tenida en cuenta en Europa y esté en el Comité de las Regiones».
Una respuesta europea a Marruecos
Preguntado por el tono de Bruselas hacia Marruecos, al que el Ejecutivo comunitario considera un «socio estratégico importante» en materia migratoria, y por si la UE debería haber endurecido su posición, Vivas defendió mantener la cooperación con el país vecino, pero reclamó que esta se base en el respeto de las fronteras.
«Nosotros somos los vecinos. Somos los mayores interesados en que las relaciones entre Europa y Marruecos sean unas relaciones fructíferas y de colaboración», respondió.
No obstante, sostuvo que esa cooperación debe tener en cuenta los episodios de presión migratoria que atribuyó a Marruecos. «La realidad no se puede negar», afirmó, antes de señalar que el país vecino «por dos veces, ha utilizado el control fronterizo y la presión migratoria para poner en jaque la integridad territorial de Ceuta, de España y de Europa».
Ante ello, consideró que debe producirse una respuesta europea. «Eso creemos que no se puede consentir y que tiene que tener una respuesta contundente por parte de Europa», afirmó.
Vivas insistió en que esa respuesta debe estar vinculada a la continuidad de la cooperación con Marruecos. «Hay que decirle a Marruecos que, si queremos una política de cooperación fructífera y beneficiosa, tenemos que partir del respeto», sostuvo. «El respeto empieza por respetar nuestras fronteras y nuestra integridad territorial», concluyó.


