Tadej Rupel reivindica en Madrid la estrecha sintonía entre Eslovenia y España en el 35 aniversario de la independencia eslovena

Tadej Rupel en la recepción del 35 aniversario de independencia de Eslovenia en Madrid

Tadej Rupel destaca la relación entre Eslovenia y España en Madrid.

Xabier González Barcos
La Embajada de Eslovenia en España conmemoró este miércoles en Madrid el 35 aniversario de la independencia del país balcánico con una recepción diplomática marcada por el europeísmo, la reivindicación de la cooperación multilateral y el excelente momento que atraviesan las relaciones bilaterales entre Ljubljana y Madrid.
El embajador de Eslovenia en España, Tadej Rupel destaca la relación entre Eslovenia y España en su discurso.

La celebración reunió a una amplia representación institucional y diplomática en la capital española, reflejo de la creciente proyección internacional de Eslovenia y de la consolidación de sus vínculos con España en el marco de la Unión Europea. Entre los asistentes figuraron los embajadores de Italia, Francia, China, Vietnam, Serbia, Azerbaiyán y Honduras, además del representante de la Comisión Europea en España, Daniel Calleja.

La velada comenzó con la interpretación de los himnos nacionales de Eslovenia y España, así como del himno de la Unión Europea, a cargo de una banda de música militar que posteriormente amenizó la recepción, reforzando el marcado carácter europeísta del acto.

Durante su intervención, el embajador de Eslovenia en España, Tadej Rupel, destacó que ambos países han “reforzado aún más sus vínculos de amistad, cooperación y confianza” a lo largo del último año gracias a un diálogo político constante y a una visión compartida sobre numerosos desafíos y oportunidades tanto dentro como fuera de la Unión Europea.

El diplomático subrayó especialmente la intensidad de los contactos institucionales mantenidos entre ambos países en los últimos meses, mencionando como uno de los principales hitos la visita oficial realizada el pasado enero por la presidenta de la República de Eslovenia, Nataša Pirc Musar, a España. A ello se han sumado diversas delegaciones políticas y sectoriales que, según afirmó, constituyen “una clara señal de la cercanía entre nuestros países y del compromiso compartido de seguir profundizando nuestras relaciones bilaterales en todos los niveles”.

Más allá del plano político, Rupel puso el foco en la dimensión económica de la relación bilateral. Según señaló, 2025 ha mantenido la tendencia positiva registrada en el comercio entre ambos países, una evolución que atribuyó a la creciente solidez de los vínculos empresariales y comerciales hispano-eslovenos. No obstante, defendió que todavía existe un importante margen de crecimiento en ámbitos relacionados con la cooperación económica, las inversiones y la conectividad.

En este sentido, el embajador insistió en la necesidad de seguir mejorando las conexiones entre ambos países para facilitar los intercambios empresariales, institucionales y ciudadanos, así como para generar nuevas oportunidades de colaboración en sectores estratégicos.

El jefe de misión esloveno quiso también reconocer expresamente la labor desempeñada por los cónsules honorarios y por el equipo de la Embajada, cuya contribución calificó de “fundamental” tanto para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales como para la atención y apoyo a los ciudadanos eslovenos en el exterior.

La recepción concluyó con un brindis “por Eslovenia, por sus 35 años de independencia y por más de tres décadas de amistad entre eslovenos y españoles”, en un ambiente distendido que volvió a evidenciar la estrecha sintonía política y diplomática entre ambos países.

Treinta y cinco años después de su independencia, Eslovenia continúa proyectando una imagen de estabilidad institucional, vocación europeísta y creciente implicación internacional. En los últimos años, Ljubljana ha reforzado además su coordinación con Madrid en distintos debates comunitarios, especialmente en cuestiones relacionadas con la agenda mediterránea, el apoyo europeo a Ucrania y la defensa de una mayor cohesión estratégica dentro de la Unión Europea.

La sintonía entre ambos países se ha hecho particularmente visible en espacios de concertación regional como el grupo MED-9, donde España y Eslovenia han defendido posiciones próximas sobre gobernanza europea, política exterior y desafíos de seguridad comunes. Una convergencia que la recepción celebrada este miércoles en Madrid volvió a poner de manifiesto tanto en el plano simbólico como diplomático.

La banda de la milicia eslovena ameniza la recepción en la embajada de Eslovenia en Madrid.
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