Xabier González Barcos
El embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino Grimaldi, aprovechó la ocasión para pronunciar un discurso marcadamente europeísta, en el que reivindicó los valores fundacionales de la República italiana, la vigencia del proyecto europeo y la necesidad de reforzar el multilateralismo ante un contexto internacional cada vez más complejo.
Entre los asistentes figuraron el presidente del Senado, Pedro Rollán; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló; el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo; el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro; y la secretaria de Estado directora del Centro Nacional de Inteligencia, Esperanza Casteleiro, entre otras autoridades.
Durante su intervención, Buccino Grimaldi recordó que la construcción europea nació como una respuesta a la guerra y a la división del continente. Citando a José Ortega y Gasset y al presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, defendió un modelo de “humanismo europeo” basado en la dignidad de la persona, el diálogo y el respeto al derecho internacional.
El diplomático alertó asimismo de los riesgos derivados de la erosión del sistema multilateral, de las violaciones de derechos humanos y de la creciente desconfianza hacia las instituciones internacionales. En este contexto, apeló a la necesidad de dotar a Europa de una mayor capacidad de actuación en política exterior y defensa.
Uno de los momentos centrales del discurso estuvo dedicado a Ucrania. El embajador reiteró el firme respaldo italiano al país frente a la agresión rusa y defendió su futura adhesión a la Unión Europea. “Ucrania es Europa”, afirmó, alineándose con la posición mantenida por el Gobierno italiano de Giorgia Meloni.
Buccino Grimaldi también destacó la fortaleza de las relaciones hispano-italianas, tanto en el plano económico como cultural y social, y puso en valor la creciente presencia de ciudadanos italianos en España. Asimismo, anunció la creación de un premio anual que llevará el nombre de Aldo Olcese, fallecido en 2025, para reconocer a personalidades que hayan impulsado innovaciones de impacto social.
Intervenciones institucionales
La ministra Elma Saiz tomó la palabra en representación del Gobierno español y subrayó la profundidad de los vínculos entre ambos países, así como el compromiso compartido con la integración europea y la defensa de los valores democráticos. La ministra viene desempeñando además las funciones de portavoz del Gobierno desde diciembre de 2025.
Por su parte, el ministro Fernando Grande-Marlaska destacó la estrecha cooperación entre España e Italia en materias como seguridad, gestión migratoria y lucha contra el crimen organizado, ámbitos en los que ambos países mantienen una colaboración especialmente intensa dentro de la Unión Europea.
La tercera intervención institucional correspondió al presidente del Senado, Pedro Rollán, quien puso de relieve la amistad histórica entre ambas naciones y el papel que España e Italia han desempeñado como motores del proyecto europeo desde sus respectivos procesos de integración comunitaria.
La recepción estuvo además acompañada de una cuidada propuesta gastronómica concebida como un recorrido simbólico por la diversidad territorial italiana. La oferta culinaria se estructuró en torno a cuatro grandes espacios dedicados al norte, el centro, el sur y las islas del país, permitiendo a los asistentes descubrir distintos productos y tradiciones regionales. Desde especialidades septentrionales vinculadas a la cocina alpina y lombarda hasta sabores mediterráneos del Mezzogiorno y propuestas características de Sicilia y Cerdeña, la embajada quiso convertir también la gastronomía en una expresión de la riqueza cultural y de la pluralidad histórica de Italia.
La recepción concluyó con un brindis por las relaciones bilaterales y por el futuro de una Europa que, en palabras del embajador italiano, debe seguir siendo “una fuerza de encuentro y diálogo” en un mundo marcado por la incertidumbre geopolítica.
