Con motivo del Cuarto Aniversario de la invasión de Ucrania, la Fundación Amberes, la Embajada de Polonia, el Instituto Polaco de Cultura y la Universidad de Comillas organizan el próximo martes 24 de febrero a las 18 horas el encuentro titulado Europa entre dos frentes, que tendrá lugar en el Espacio Maldonado (calle Serrano, 104). Entrada libre hasta completar aforo.
La cita es un encuentro concebido como un espacio de reflexión y diálogo sobre los grandes desafíos estratégicos que afronta hoy el continente europeo. La jornada se articulará en torno a dos mesas redondas que abordarán cuestiones clave para el presente y el futuro de Europa:
— Ucrania y el desafío del Este, con la participación de Nicolás de Pedro, Maciek Stasiński, Katarzyna Szaran y Oleksandr Slyvchuk.
— EE. UU. y la soberanía europea, con Mario Saavedra, Carmen Chas Bartolomé y Félix Arteaga.
El martes 24 de febrero se cumplen cuatro años del inicio de la guerra de invasión desencadenada por la Rusia de Vladimir Putin contra Ucrania, en el más grave desafío planteado a la Unión Europea desde que al caer el muro de Berlín, en noviembre de 1989, concluía la Guerra Fría. La seguridad, la soberanía y la posición internacional se han visto cuestionadas de forma simultánea desde el Este y desde el Oeste. El continente se ve obligado, como acaba de recordar el primer ministro de Canada, Mark Carney, a significarse y responder a dos amenazas fuera de control: una guerra abierta en su frontera oriental y una incertidumbre creciente respecto a la solidez del vínculo transatlántico que ha sostenido su arquitectura de seguridad durante nueve décadas.
Al Este, la guerra de Ucrania ha dejado de ser un conflicto periférico para convertirse en un factor central del orden europeo. La agresión de Rusia, junto con sus estrategias de presión híbrida y las recurrentes tensiones en el espacio aéreo de países como Polonia, plantea interrogantes relativos a la capacidad de disuasión, la cohesión política y la autonomía irrenunciable de la Unión Europea.
Al Oeste, el repliegue estadounidense y el retorno de un discurso descaradamente unilateralista de Donald Trump, hacen inesquivables las preguntas que Europa ha pospuesto durante demasiado tiempo, como el coste real de resignar la defensa y subcontratarla en Washington y el impacto derivado sobre la soberanía europea en un mundo de grandes superpotencias, donde el territorio de Groenlandia, bajo soberanía de un país aliado de la OTAN y miembro de la UE, aparece como pieza intercambiable conforme a los apetitos de la hegemonía norteamericana.
Esta convocatoria propone pensar Europa sin autocomplacencia, refugios retóricos ni clichés prefabricados. No se limita al análisis de amenazas externas, sino que intenta interrogarse sobre si dispone de un proyecto político capaz de sostenerse en un entorno hostil o si continúa administrando inercias caducas en un mundo que ya ha cambiado. La cuestión decisiva a la que se enfrenta Europa es la de optar por seguir siendo un espacio protegido o convertirse en un actor consciente de la responsabilidad histórica que le incumbe.
