<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>La Fundación Alternativas considera que la movilización de la sociedad civil española en la denuncia del genocidio en Gaza en particular y la “solidaridad con Palestina” en general es un “valor añadido” que debería aprovechar el Gobierno para ayudar a construir “canales europeos de solidaridad y cooperación de la sociedad civil europea con Palestina”.</strong></h4> Fundación Alternativas y Casa Árabe organizaron el pasado jueves la presentación del informe titulado <a href="https://fundacionalternativas.org/wp-content/uploads/2025/11/ORIENTE_MEDIO-1.pdf">‘Reconfiguración de Oriente Medio tras la guerra de Gaza’</a>, que analiza el nuevo equilibrio de poder regional impuesto por Israel tras el ataque terrorista de Hamás del siete de octubre de 2023, los posibles efectos del Plan de paz promovido el presidente de EEUU, Donald Trump, y el papel que debería jugar la Unión Europea. Al respecto, el informe pone de relieve la “importancia” de Oriente Medio para la UE en su conjunto, y para España en “particular”, y advierte de la “necesidad de ligar el alto el fuego” en la Franja de Gaza con la búsqueda de una salida negociada, justa y duradera a la cuestión de Palestina por medio del “impulso de la solución de los dos Estados” que convivan en paz y seguridad, porque, de lo contrario, “estaremos condenados a vivir un ciclo interminable de violencia, ya que la conculcación de los derechos nacionales palestinos y la imposición de un sistema de apartheid sobre su población siembran el abono de los futuros conflictos”. Asimismo, el documento de Alternativas denuncia que la UE ha sido “marginada” en el Plan Trump, que ha sido “negociado a sus espaldas y sin su participación”, y considera, por ello, que la Unión debe “potenciar su papel como actor político” y no limitar su participación a un rol humanitario, en el que, sin duda, tiene una importancia clave el apoyo a agencias que trabajan en el terreno como UNRWA o UNICEF. En aras de reforzar su credibilidad, la UE, acusada de dobles raseros y moralismo selectivo, debe “recalcar su compromiso con el derecho internacional, el derecho internacional humanitario y la defensa de los derechos humanos y principios democráticos de los que hace gala en sus tratados”, prosigue el informe, que recomienda “aplicar las medidas sancionadoras contempladas en el Acuerdo de Asociación UE-Israel”. De no hacerlo, advierte, la UE erosionaría su papel como “poder normativo” en la esfera internacional. Por otro lado, Alternativas considera que, pese a que la UE no ha intervenido en las negociaciones del alto el fuego en Gaza, debe tener un “papel activo” en el proceso posterior, garantizando su aplicación y ligándolo a una “solución justa y duradera” al conflicto colonial palestino-israelí, la única vía garante de paz y estabilidad en la región. Por ello, el informe subraya que la UE “debería participar en la Fuerza Internacional de Interposición para velar por el mantenimiento de la paz y el cumplimiento del alto el fuego”, ya que la presencia de tropas europeas tendría un “efecto disuasor” sobre Israel para evitar que lance nuevas ofensivas contra Gaza, tal y como hizo en 2008, 2012, 2014 y 2023. La UE ha de comprometerse con “reforzar los mecanismos multilaterales” y, en particular, de la ONU para garantizar el cumplimiento del Plan Trump y ligarlo a la solución de los dos Estados, prosigue. Para ello, añade, debe “reforzar su colaboración” con Egipto, Qatar y Turquía, los tres países que han mediado de manera efectiva para que la Administración Trump dé garantías de su cumplimiento una vez que se liberen los rehenes. Asimismo, afirma el think tank, la UE debería adoptar medidas más contundentes al disponer de los instrumentos de presión requeridos, como el comercio en general y el “comercio de armas en particular”, para contener la política expansiva y agresiva israelí. <h5><strong>España</strong></h5> Respecto a España, la Fundación Alternativas considera que el Gobierno de Pedro Sánchez debe mantener y reforzar su política exterior propositiva de “compromiso con el derecho internacional, el derecho internacional humanitario, la justicia y la paz internacional”, especialmente en sus “tradicionales áreas de actuación, desde la comunitaria, iberoamericana y mediterránea”. Aparte, la movilización de la sociedad civil española en la denuncia del genocidio en Gaza en particular y la “solidaridad con Palestina” en general es un “valor añadido” que no debería menospreciarse, afirma el informe. Por ello, España debería propiciar y facilitar “canales de participación diversa y plural para esas manifestaciones y acciones” y utilizar su propia experiencia para fomentar esa trayectoria en otras sociedades europeas, donde la “repulsa del genocidio ha sido criminalizada”. En particular, advierte, España podría contribuir a la construcción de “canales europeos de solidaridad y cooperación de la sociedad civil europea con Palestina”.