Borrell y Al Jubeir.
The Diplomat. 28/09/2018
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, y su homólogo saudí, Abdel Bin Ahmed Al Jubeir, mantuvieron ayer un encuentro en Nueva York en el que, previsiblemente, se trató sobre la reciente crisis bilateral causada por la decisión inicial –y posterior marcha atrás- de la ministra de Defensa de cancelar la venta de una partida de bombas a Arabia Saudí, una decisión que puso en peligro el multimillonario contrato de Navantia con Riad para la construcción de cinco corbetas.
La reunión tuvo lugar en los márgenes de la semana ministerial de la Asamblea General de las Naciones Unidas y “en el marco de las relaciones tradicionales y de amistad entre ambos países que se proyectan sobre muchos ámbitos de interés compartido”, señaló el Ministerio, que precisó que este encuentro ha dado “continuidad a la visita del Príncipe Heredero Mohamed Bin Salman a España en abril de 2018”.
Según indicó el Ministerio sin más detalles, ambos ministros abordaron “los principales temas de la agenda bilateral y de las relaciones económicas y comerciales”, y Borrell y su homólogo saudí se felicitaron “por el comienzo la víspera de la fase comercial del proyecto de Alta Velocidad (AVE) que une las ciudades de Meca y Medina”.
“Arabia Saudí es el primer socio comercial de España en Oriente Próximo, el segundo inversor árabe en España y el segundo destino de las inversiones españolas en el mundo árabe”, recordó Exteriores.
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El ministro se reúne en Nueva York con su homólogo saudí para abordar “las relaciones económicas”
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El encuentro se produjo dos semanas después de que el propio Borrell diera a entender en Estrasburgo que el contrato de Navantia con Riad aún no estaba garantizado. La decisión de la ministra de Defensa, Margarita Robles, de paralizar la venta de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí no sentó nada bien a las autoridades saudíes y puso en peligro la operación de las corbetas, estimada en más de 1.800 millones de euros y que fue firmada hace unos meses por el anterior Gobierno después de un largo y costoso periodo de negociación.
Finalmente, el Gobierno optó por autorizar el envío a Arabia Saudí de las 400 bombas. No obstante, en sus declaraciones de Estrasburgo, el ministro de Asuntos Exteriores se limitó a informar de que continuaban los contactos diplomáticos con el Gobierno saudí para salvar el contrato de Navantia y que todavía no podía “anunciar ningún resultado”. “Los diplomáticos trabajan con una cierta discreción y sigilo, estamos en ello”, pero en este asunto existen intereses “contradictorios” que deben ser “tomados en cuenta”, añadió.
Una nutrida representación del Ministerio de Defensa, de los tres ejércitos españoles, fundamentalmente de la Marina, y de empresas vinculadas a Arabia Saudí (incluida la presidenta de Navantia, Susana Sarriá, y directivos de Indra, Airbus España, Técnicas Reunida e Iberdrola) marcó la recepción que ofreció el pasado 24 de septiembre el embajador de este país en España, el Príncipe Mansour bin Khalid Alfarhan al Saud, para conmemorar la fundación del Reino en 1932.