Jorge Toledo junto al director de F4E, Johannes Schwemmer./ Foto: @fusionforenergy
The Diplomat. 06/02/2018
El secretario de Estado de Asuntos Europeos, Jorge Toledo, visitó ayer en Barcelona la sede de la Agencia de la Unión Europea Fusion for Energy (F4E), cuya ubicación en la capital de Cataluña es un ejemplo, declaró, del “buen trabajo entre todas las administraciones».
La F42 es una de las seis agencias y organismos especializados de la UE que se encuentran en territorio español. Según Exteriores, la Agencia de Barcelona da empleo a 432 personas, de las que el 30% son españolas, y genera un volumen de actividad económica del orden de 100 millones de euros al año.
La Agencia de Barcelona es la responsable de la contribución europea al proyecto ITER, en el que participan ingenieros y científicos de Estados Unidos, Rusia, Japón, China, Corea del Sur, India y la Unión Europea y cuyo objetivo es demostrar la viabilidad científica de la fusión nuclear como alternativa a la fisión nuclear y como fuente futura de generación de electricidad.
En cuanto los costes económicos, la Administración General del Estado aporta 210.000 euros anuales al funcionamiento de la Agencia F4E de Barcelona y otros 3,3 millones de euros al año para los gastos de alquiler del edificio. En total, según explicó Toledo a la prensa, España aporta el 8% del presupuesto comunitario para la F42, que asciende a 6.600 millones de euros.
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La F4E gestiona la contribución europea al proyecto ITER, a cuya sede optó Vandellós y que se encuentra en Francia
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No obstante, y gracias a que su sede se encuentra en nuestro país, “los retornos en materia de contratos de trabajadores para España supone el 10%, la mayoría de los cuales se quedan en Barcelona», precisó.
Según Exteriores, la fusión nuclear está llamada a desempeñar un papel importante en el futuro panorama energético de Europa como fuente de energía “prácticamente inagotable y respetuosa con el medio ambiente”, lo cual permitirá cumplir el Acuerdo de París de 2015 y el compromiso de la UE con la descarbonización de la economía y la lucha contra el cambio climático.
El proyecto ITER se está construyendo en el reactor nuclear de Cadarache (Francia), cuyas operaciones, según la CE, comenzarán en 2025 y funcionarán a pleno rendimiento a partir de 2035. España optó en su momento a albergar este proyecto en el reactor de Vandellós, pero en 2003 se optó definitivamente por Cadarache.