<h6><strong>The Diplomat</strong></h6> <h4><strong>Los ministros del Interior y de Migraciones de España, Italia, Grecia, Chipre y Malta, reunidos ayer en Málaga, acordaron reclamar a la Unión Europea que la política migratoria común pivote en torno al reparto equitativo de la responsabilidad entre estados miembros, tenga como eje prioritario la prevención en origen y cuente con instrumentos financieros adecuados.</strong></h4> Así se recoge en la declaración conjunta suscrita por <strong>el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y sus homólogos de Italia, Luciana Lamorgese; Grecia, Notis Mitarachi (ministro de Política de Inmigración y Asilo); Chipre, Nikos Nouris; y Malta, Byron Camilleri</strong>, en una reunión del <strong>grupo MED5</strong> . El encuentro tenía como objetivo reforzar la posición común de los cinco países del Mediterráneo en las negociaciones de cara al futuro <strong>Pacto Europeo sobre Migración y Asilo</strong>. Los cinco ministros señalan como punto de partida en la declaración conjunta que cualquier política de la UE que pretenda "una gestión eficaz del asilo y la migración" debe de tener en cuenta la experiencia de <strong>"los Estados miembros de la frontera exterior más expuesta de la Unión Europea"</strong>. "Nuestra voz y nuestra visión del desafío migratorio no sólo se debe tomar en cuenta, sino que debe de ser central en la política europea", afirmó Grande-Marlaska , quien añadió. "La migración no es un desafío coyuntural, sino estructural, y necesita de soluciones a medio y largo plazo y de métodos permanentes y durables. La UE necesita una política migratoria y de asilo más equilibrada, justa, realista y europea. Lamorgese, Mitarachi, Nouris, Camilleri y Grande-Marlaska acordaron, asimismo, insistir en la necesidad de que el futuro Pacto de Migración y Asilo de la UE tiene que <strong>establecer un verdadero reparto equitativo de la responsabilidad entre estados miembros en materia migratoria.</strong> "La responsabilidad debe repartirse de forma equitativa, evitando imponer una carga adicional a los Estados miembros que ya sufren una presión migratoria excesiva, al tiempo que asumen la tarea de proteger las fronteras exteriores de la UE", señala la declaración conjunta. Los ministros subrayan que l<strong>os recientes acontecimientos derivados de la situación en Afganistán o Bielorrusia demuestran "la importancia de apoyarse en una solidaridad eficaz</strong> para responder a las necesidades del Estado miembro en cuestión". Como una de las formas de lograr ese reparto equitativo, los países del MED5 in0idcan la necesidad de dotarse de “un mecanismo de reubicación predecible y obligatorio para aquellos Estados miembros que se enfrentan a desembarcos tras operaciones de Salvamento y Rescate o a otras formas de presión migratoria como consecuencia de su situación geográfica". La declaración conjunta plantea que la política migratoria común tiene que articular, como eje "fundamental y prioritario", <strong>mecanismos eficaces para la prevención en origen</strong>. Y advierte de que “la UE no puede permitirse esperar a que los flujos migratorios lleguen a las fronteras exteriores. Por ello, considera que es necesario abordar "las crisis humanitarias en sus orígenes y reforzando las capacidades adecuadas de los países de origen y de tránsito", lo que supone "evitar la dramática pérdida de vidas humanas". En este sentido, Grande-Marlaska señaló que "la clave de bóveda sobre la que construir la política migratoria de la UE es la cooperación con los países de origen y tránsito". <strong>Los cinco ministros también reclaman mecanismos de financiación adecuados</strong>. "Para que la prevención de la migración irregular sea eficaz, y dado su carácter estructural, la política migratoria de la Unión debe contar con una financiación adecuada", indica la declaración. El texto explica que "el Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional -NDICI-, llamado a ser el principal instrumento financiero de nuestros esfuerzos para atender las causas de la migración irregular, debe estar operativo de forma prioritaria". El encuentro era la continuación de la cumbre celebrada el pasado mes de marzo en Atenas así como de las diversas reuniones telemáticas que vienen manteniendo en los últimos meses los cinco ministros del Interior, y cuyo objetivo es defender la posición común de estos países de primera entrada de la migración en el marco de las negociaciones para un nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo.