Cristina Marcén
La residencia del embajador de Egipto en España acogió este jueves la recepción con motivo del Día Nacional de la República Árabe de Egipto, una celebración que reunió a representantes del cuerpo diplomático acreditado en España, autoridades, empresarios y miembros de la sociedad civil. El embajador Ehab Badawy, acompañado por su esposa, Omneya El Bendary, recibió personalmente a los invitados en una velada que puso de manifiesto el fortalecimiento de las relaciones entre Madrid y El Cairo.
El Gobierno de España estuvo representado por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, Diego Martínez Belío, quien coincidió con el embajador en destacar el excelente momento que vive la relación bilateral. Mientras el jefe de la misión diplomática habló de un «salto cualitativo» entre ambos países, Martínez Belío calificó de «histórico» el impulso experimentado por los vínculos hispano-egipcios durante el último año.
Durante su intervención, el embajador aseguró que es un honor representar a Egipto en España «en esta etapa tan prometedora de salto cualitativo en nuestras relaciones bilaterales» y recordó que la visita del presidente Abdel Fattah Al Sisi a España el pasado año supuso «un punto de inflexión fundamental» al sentar las bases de la Asociación Estratégica entre ambos países.
Aquel nuevo marco de cooperación se consolidó, recordó, con la primera visita de Estado de Sus Majestades los Reyes Felipe VI y Letizia a Egipto y con la posterior presencia del monarca español en la inauguración del Gran Museo Egipcio, dos acontecimientos que, a su juicio, reflejan «la voluntad política conjunta de elevar las relaciones bilaterales al máximo nivel». En este contexto, expresó también su deseo de recibir próximamente la visita oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convencido de que contribuirá a mantener esta dinámica positiva.
El embajador destacó además la coincidencia de posiciones entre ambos países en asuntos de política internacional. «Egipto y España no solo comparten intereses comunes. Nuestras políticas exteriores se sustentan en el respeto al Derecho Internacional, al Derecho Internacional Humanitario y a la resolución pacífica de los conflictos», afirmó, antes de señalar que el papel que desempeñan ambos países en sus respectivos entornos regionales convierte su asociación en un elemento «indispensable para la estabilidad del Mediterráneo».
Junto a la cooperación política, el diplomático puso en valor el fortalecimiento de los intercambios económicos y comerciales, así como el creciente peso de la dimensión cultural de la relación bilateral. En este sentido, expresó su confianza en que el Año Cultural Egipcio-Español 2028 se convierta en un hito para estrechar aún más los lazos entre ambos pueblos mediante iniciativas culturales de largo recorrido.
La colaboración en materia de defensa también tuvo un espacio destacado en su discurso. El embajador agradeció la participación del Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio en la exposición internacional que se celebrará el próximo mes de septiembre en El Alamein, donde España participará con una muestra de aeronaves de transporte y combate.
Por su parte, Diego Martínez Belío subrayó que las relaciones entre España y Egipto «han recibido un impulso histórico» durante el tiempo que el actual embajador lleva destinado en Madrid. El secretario de Estado destacó como hitos de esta nueva etapa la visita del presidente Al Sisi, la visita de Estado de los Reyes y la firma de la Asociación Estratégica, un marco que permitirá seguir reforzando unos vínculos que calificó de históricos en los ámbitos político, económico, diplomático y militar.
Asimismo, puso de relieve la «gran afinidad» existente entre Madrid y El Cairo en prácticamente todos los asuntos de la agenda internacional, basada en el compromiso compartido con el Derecho Internacional y en el trabajo conjunto para promover la estabilidad en ambas orillas del Mediterráneo. «Tenemos una gran proximidad y una afinidad natural con nuestros amigos egipcios», afirmó, destacando también los estrechos lazos personales, familiares, culturales y profesionales que unen a las sociedades de ambos países.
La recepción dejó también espacio para la cultura. El embajador dedicó unas palabras de agradecimiento a la embajadora de Andorra en España, recordando que también ejerce como embajador no residente ante el Principado, y quiso reconocer públicamente la labor del escritor Antonio Cabanas, presente en la celebración. Como lector de sus obras, recomendó especialmente su última novela, El hijo de la pirámide, publicada el pasado mes de mayo, destacando que contribuye a mantener vivo el interés por la civilización egipcia y a fortalecer el diálogo entre culturas.
La velada concluyó con una degustación de especialidades de la gastronomía egipcia, que permitió a los asistentes acercarse a algunos de los sabores más representativos del país y compartir un tiempo de conversación en un ambiente de cordialidad y amistad.

