Texto y fotos: Juan David Latorre
La Embajada de la República Dominicana celebró el pasado miércoles una recepción con motivo del 182º aniversario de la Independencia del país, en la que el embajador, Tony Raful dio en su discurso una lección de historia y valores democráticos.
Comenzó su discurso el embajador dominicano resaltando la fecha del 27 de febrero de 1844 en que se proclamó la independencia nacional dominicana. “No fue un acto fortuito ni una acción predestinada en el vacío”, señaló, “sino la ocurrencia de una investidura de identidad en la nación dominicana al calor y al estribo de una necesidad social de nacer como una república soberana, allí donde estaban maduras las condiciones objetivas y subjetivas para la creación de una nueva nación con las consonancias de objetivos y diferenciación orgánica, política, social y económica. Como curiosidad de carácter histórico”, prosiguió el embajador, “se anota el hecho de que fuimos el único pueblo del continente que alcanzó su independencia en el siglo XIX, liberándose del vecino que lo ocupaba, que en ese momento histórico libraba su propia batalla contra el colonialismo tutorial que precedió a su propia independencia”.
Calificó Tony Raful el “escenario histórico donde nació la República Dominicana” como una “flagrante proyección humana y política de una voluntad granítica de surgir, forjada por el legal pensamiento liberal de la época. Duras batallas y procesos brutales donde se forjó la patria en sus siguientes espacios de tiempo y donde hubo que reafirmar la nacionalidad ante las traiciones posteriores de quienes ofertaron la patria al mejor buscador. Sentimiento social y conciencia patriótica se consolidaron en lucha contra los imperios y su vocación de opresión más allá”.
Ya refiriéndose a la actualidad, el embajador dominicano señaló que “en medio del mundo convulsionado que nos ha tocado vivir, hay un presente histórico que nos compromete y es la defensa de la identidad nacional, así como el compromiso de convivencia, la lucha por la paz, la defensa de los valores y las libertades democráticas. En ese mapa mundial marcado por una espiral de violencia sistemática, debemos asumir valores como la lucha por la paz el respeto a la dignidad de la persona humana y a los derechos sociales. La única forma de rendir homenaje a los que forjaron nuestra independencia es preservando la convivencia social, el respeto a los valores democráticos, fortalecer los bienes en un marco de un honor y libertad”.
“Esta noche nos encontramos aquí luchando por la claridad y el honor de una nación que transita con condiciones y sentidos de la historia a la consagración de una patria grande que nos regala con sus anillos, guantes, medias y todos los que han prestado sus vidas y sus ángeles para que en una noche como la de hoy podamos levantar, orgullosos, la bandera del color y el escudo orgulloso que consagra su dignidad y su gloria”, señaló el embajador.
“La República Democrática de hoy”, señaló, “ofrece una imagen consolidada de evolución y desarrollo. Las fuerzas sociales de inversión han identificado las áreas sensibles de creación de riquezas, multiplicando con creces las perspectivas del desarrollo material y humano. Todo un escenario de garantías bajo unas bases, disfrute y respeto por el valor jurídico establecido.”
Seguidamente el embajador dominicano dio unas cifras actualizadas del comercio y la economía de su país. “Durante la última década”, señaló, “nuestro PIB real ha crecido en promedio cerca del 5% anual y la economía se ha expandido en términos reales alrededor del 65% entre el año 2015 y 2025. Este dinamismo ha permitido que en el 2025 hayamos alcanzado un récord histórico de inversión extranjera directa con más de 5.000 millones de dólares, casi el doble que hace cinco años, reflejo de la confianza que los inversores tienen en nuestro país y en nuestras políticas de humanidad y desarrollo. Nuestro sector exportador también va a continuar con 14.645 millones de dólares en exportaciones impulsadas por la bonanza de nuestras zonas francas, que se han profesionalizado y diversificado hacia coberturas basadas y de alto valor agregado, como los dispositivos médicos, productos electrónicos y servicios especializados consolidados por la República Dominicana como un referente industrial”.
Para terminar, señaló Tony Raful que “el turismo sigue batiendo récords. Recibimos 11.676.900 visitantes, un aumento sostenido que reafirma a nuestro país como el principal destino turístico del Caribe, gracias a la belleza de nuestros paisajes, la calidez de nuestra gente, nuestra robusta infraestructura hotelera y la seguridad que caracteriza a la República Dominicana de hoy. Porque estos logros no serían posibles sin un entorno de seguridad jurídica y seguridad social. En el 2025, por ejemplo, registramos una de las tasas de homicidio más bajas de América Latina y la más baja del Caribe, lo cual es fruto de la transformación policial y del fortalecimiento del control y la supervisión gubernamental de nuestros cuerpos de seguridad. La República Dominicana no sólo crece y se desarrolla, sino que también se consolida como un país seguro, próspero y líder en toda la región, con un crecimiento económico sostenido que ha sido ejemplo en América Latina y el Caribe”.









