Del 24 al 28 de febrero y con la colaboración de Fundación Japón, Madrid y mediadistancia, Cineteca Madrid (Pl. de Legazpi, 8) presenta un ciclo dedicado a la Director’s Company, uno de los experimentos más singulares del cine japonés de los años 80. Más información y compra de entradas en la web de Cineteca Madrid.
Todas las películas se proyectarán en versión original en japonés con subtítulos en castellano. No recomendadas para menores de 18 años.
Fundada en 1982, la Director’s Company reunió a un grupo de cineastas jóvenes que buscaban producir películas personales y arriesgadas al margen de los grandes estudios, en un momento en que la industria atravesaba una crisis profunda. Directores como Kiyoshi Kurosawa, Shinji Sômai, a los que ya se han dedicado sendos ciclos retrospectivos en los últimos meses, Toshiharu Ikeda o Sogo Ishii realizaron sus primeras películas en el marco de esta experiencia radical, que renovó el panorama del cine japonés e impulsó a algunas de sus figuras centrales. Un conjunto de películas que mezclan sátira, violencia, melodrama, humor absurdo y crítica social. Todas las sesiones estarán presentadas por el equipo de mediadistancia.
Películas y fechas de proyección:
— Mermaid Legend / Ningyo densetsu (Toshiharu Ikeda, 1984). Martes 24 de febrero a las 20 horas en Sala Azcona.
Cuando un pescador es asesinado por unos codiciosos promotores inmobiliarios por interponerse en sus planes de expansión, su esposa Migiwa, buceadora de perlas, emprende una implacable venganza contra los yakuza responsables. Acusada del asesinato de su marido y obligada a refugiarse en un burdel, una furia imparable se desata a medida que tienen lugar las sangrientas batallas.
— Bumpkin Soup / Do-re-mi-fa musume no chi wa sawagu (Kiyoshi Kurosawa, 1985). Miércoles 25 de febrero a las 20 horas en Sala Azcona.
Akiko es una joven del campo que visita una universidad de Tokio en busca de su amor de juventud. En su búsqueda se cruza con diversos y excéntricos habitantes del campus: intelectuales apáticos, estudiantes obsesionadas con el sexo, un profesor de psicología en busca de la teoría de la vergüenza y, por supuesto, su amado Yoshioka, que se ha convertido en un personaje esquivo y prácticamente invisible dentro de la universidad. Una de las primeras obras de Kiyoshi Kurosawa, reconocido director de Cure y Tokyo Sonata, al que recientemente se le ha dedicado un ciclo retrospectivo.
— Door (Banmei Takahashi, 1988). Jueves 26 de febrero a las 20 horas en Sala Azcona.
Yasuko vive en un rascacielos de la ciudad con su marido y su hijo. Nerviosa por las llamadas de broma y las insistentes visitas comerciales, un día le cierra la puerta de golpe a un vendedor cuando este intenta meter a la fuerza un folleto a través de la cadena. A partir de ahí, él comienza a acosarla: primero con cartas obscenas escritas en la puerta de su casa y luego escalando poco a poco hasta convertirse en un acoso constante que desemboca en unos últimos 20 minutos de caos fuera de sí… Primera película slasher japonesa.
— Door II: Tokyo Diary (Banmei Takahashi, 1991). Viernes 27 de febrero a las 20 horas en Sala Plató.
Ai es una call girl, un trabajo que conlleva muchos riesgos. Cada vez que cruza una puerta, no sabe qué tipo de hombre va a encontrarse al otro lado: algunos son amables, otros violentos y otros simplemente están completamente desequilibrados. Un día conoce al señor Mamiya, un artista extraño y fascinante que poco a poco la iniciará en los placeres del S&M.
— The Crazy Family / Gyakufunsha Kazoku (Gakuryu Ishii, 1984). Sábado 28 de febrero a las 20 horas en Sala Azcona.
La familia Kobayashi por fin consigue mudarse de su diminuto y agobiante apartamento de Tokio a la casa de sus sueños. Pero las cosas no son tan perfectas como parecen: la vivienda está infestada de termitas y la familia empieza a perder la cordura. El hijo, Masaki, estudia de forma tan obsesiva para los exámenes que comienza a desquiciarse; la hija, Erika, vive ajena a todo salvo a su próxima audición para una discográfica; el abuelo, Yasukuni, sufre recuerdos traumáticos de la Segunda Guerra Mundial; y el padre, Katsuhiko, está tan preocupado por la “enfermedad” de su familia que llega a pensar que solo puede curarse mediante un suicidio colectivo. A medida que la casa de los Kobayashi empieza a venirse abajo, también lo hace la cordura de sus habitantes. Katsuhiko decide tomar cartas en el asunto para evitar que acaben en un manicomio… cueste lo que cueste.

