<h6><strong>The Diplomat</strong></h6> <h4><strong>El Rey Felipe VI advirtió este viernes, 23 de enero, de “la importancia de preservar el vínculo transatlántico, que continúa siendo imprescindible para la seguridad y la estabilidad globales” y cuyo “debilitamiento tendría consecuencias directas para la seguridad de todos”.</strong></h4> “La Reina y yo les damos la bienvenida a este tradicional encuentro anual que este año se celebra en un contexto, no ya de transformación, sino de verdadera mutación, del orden internacional”, afirmó el Monarca durante la recepción anual al Cuerpo Diplomático acreditado en España con motivo del nuevo año, celebrada en el Palacio Real de Madrid. “Hoy nos encontramos con una inquietante expansión de la confrontación, que es perfectamente visible tanto en conflictos prolongados que siguen erosionando la estabilidad de las regiones afectadas, como en otros focos de tensión cuya evolución nos preocupa y que seguimos con particular atención en la actual coyuntura internacional”, prosiguió el Rey. “Pienso en Ucrania, en Oriente Próximo, en la región del Sahel, o en Groenlandia y en la región ártica, que tanto nos afecta a todos, pero también en el pueblo iraní o en el pueblo venezolano y en todos los presos políticos que todavía deben ser liberados”, añadió ante el Cuerpo Diplomático, compuesto por 126 Embajadas residentes en nuestro país y por casi 800 Consulados, 153 de carrera y más de 600 honorarios. La respuesta a esta situación, prosiguió, “no puede ser otra que reforzar las alianzas, la unión y la cooperación entre quienes compartimos valores y principios, entre quienes defendemos un andamiaje internacional de normas, instituciones y derechos, fruto del esfuerzo colectivo y continuo de una comunidad internacional que debe seguir adaptándolo para preservarlo y mejorarlo”, advirtió. “En circunstancias como estas, la defensa de un sistema basado en el derecho internacional y en los principios de la Carta de la ONU es un imperativo moral y político, y lo es aún más cuando acabamos de conmemorar el 80 aniversario de la Carta, un claro recordatorio de las duras lecciones aprendidas tras los horrores del siglo XX”, prosiguió. “La Carta no es una opción entre otras: sigue siendo la mejor respuesta colectiva a los desafíos globales, conscientes de que su eficacia depende de nuestra capacidad, no ya de defenderla, sino de hacerla evolucionar”, advirtió el Rey. “Esta concepción de la responsabilidad global es inseparable de nuestra vocación europea y de nuestro compromiso con el proyecto común europeo. 40 años después de nuestra adhesión, este vínculo sigue siendo un eje central de nuestra acción exterior”, aseguró. Por ello, afirmó, “España quiere seguir contribuyendo activamente a una Europa más fuerte y más unida, capaz de avanzar en su autonomía estratégica abierta, de reforzar su mercado interior, de atraer inversión y talento, de incrementar su competitividad y de proyectarse al mundo a través de alianzas que aporten estabilidad y prosperidad compartida”. “Como país europeo, iberoamericano y atlántico, el vínculo de España con América del Norte es natural y estratégico y se articula de manera estable en nuestra política exterior”, aseguró el Rey. “La relación con Estados Unidos se ha construido históricamente sobre la base de la confianza y del diálogo” y, por ello, “las conmemoraciones del 250 aniversario de su independencia, en este 2026, son una ocasión especialmente relevante para poner en valor la decisiva contribución española al nacimiento de la nación americana y reafirmar la voluntad de mantener, desde el respeto mutuo, una relación constructiva y orientada al futuro”, agregó. “España también defiende la importancia de preservar el vínculo transatlántico, que continúa siendo imprescindible para la seguridad y la estabilidad globales y que exige, más que en ningún otro momento, una mayor capacidad de adaptación y un ejercicio responsable de los objetivos compartidos”, advirtió. “España mantiene su compromiso firme con esta alianza estratégica, siendo muy consciente de que su debilitamiento tendría consecuencias directas para la seguridad de todos, la nuestra y la de todos nuestros socios y aliados”, manifestó.