<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, recibió este miércoles en Madrid al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, con quien conversó sobre la central ucraniana de Zaporiyia y el programa nuclear iraní. </strong></h4> “Hemos abordado la situación de la central de Zaporiyia, en Ucrania, y el programa nuclear iraní”, escribió Albares en las redes sociales tras el encuentro, celebrado en la sede del Ministerio en el Palacio de Viana. “También le he trasladado mi apoyo al multilateralismo y Naciones Unidas y hemos tratado la próxima elección para la Secretaría General de la ONU”, añadió. “Gracias por recibirme en Madrid”, escribió Grossi, también en las redes sociales. El encuentro, aseguró, sirvió para hablar “sobre el programa nuclear de Irán, la seguridad nuclear en las centrales nucleares de Ucrania y el papel crítico del OIEA”. “También abordamos la creciente importancia de contar con unas Naciones Unidas eficaces en un momento de tensión mundial”, prosiguió. “Agradecemos a España su firme y constante apoyo a la labor del Organismo”, concluyó. El pasado viernes, 9 de enero, el OIEA inició consultas con Rusia y Ucrania para que establezcan un alto el fuego temporal en el entorno de la central nuclear de Zaporiyia, que resultó dañada por “la actividad militar” y fue desconectada el pasado 2 de enero, según informó el propio Grossi en un comunicado. “El OIEA sigue activamente comprometida con ambas partes para garantizar la seguridad y protección nuclear en la planta”, declaró. “Estamos seguros de que la Federación Rusa y Ucrania continuarán cooperando constructivamente con nosotros para llevar a cabo estas reparaciones esenciales y reducir el riesgo de accidente”, añadió el diplomático argentino. El pasado mes de julio, el Gobierno español expresó su “preocupación” por la decisión del presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, de suspender la cooperación con el OIEA. Teherán había denunciado los informes “políticamente motivados” de Grossi que, en su opinión, habían servido de “pretexto” para la ofensiva israelí-estadounidense contra las instalaciones nucleares iraníes. Por ello, Pezeshkian aprobó una ley para impedir la entrada de los inspectores del OIEA en el país a menos que se garantice la seguridad de las instalaciones nucleares de Irán y de las “actividades nucleares pacíficas” del régimen.