La aprobación de la Ley de Familias en España es un hito de progreso en la legislación destinada a preservar los derechos fundamentales relacionados con la conciliación laboral y familiar. La normativa, que contempla nuevas licencias retribuidas y fomenta la igualdad de condiciones en el hogar, se hace eco de la necesidad de una sociedad que aspira a equilibrar su vida personal y profesional en un entorno de cambio. Este artículo abordará los aspectos de dicha ley y sus ramificaciones, de la mano de abogados especialistas en derecho de familia.
Contexto y objetivos de la ley de familia
La nueva ley de familia en España es una respuesta a una vieja demanda de la sociedad española: un verdadero equilibrio entre el ámbito laboral y familiar. En nuestro país hay una cultura laboral fuertemente arraigada y un alto nivel de dependencia en lo que se refiere al cuidado de los niños y seres queridos. Por ello, la ley debe proporcionar soluciones prácticas y equitativas.
Algunos de los objetivos clave de una ley de familia deben ser brindar un marco legal para la atención a familiares, promover la igualdad de condiciones y proteger los derechos del trabajador sin cambios considerables en la relación con el empleador. Asimismo, debe cumplir con las directrices europeas para otorgar permisos laborales y descanso, más específicamente, con la Directiva 2019/1158 de la Unión Europea.
El Gobierno también debe considerar la evolución demográfica y social de la última década, fomentando la diversidad familiar y otorgando los mismos derechos a hogares monoparentales, grandes familias y modelos de convivencia diferentes a los tradicionales, lo que implica una estricta igualdad de oportunidades.
Novedades legislativas
Permisos retribuidos. La Ley de Familias introduce y amplía los permisos retribuidos, permitiendo a los trabajadores cumplir con necesidades familiares urgentes sin temor a mermar sus ingresos o seguridad laboral. Los tipos de permisos retribuidos pueden incluir:
- Permisos por emergencia familiar, de hasta cinco días al año para situaciones imprevistas, como accidentes, enfermedades graves o la hospitalización de un familiar. La finalidad de este permiso radica en la prestación de ayudas flexibles en momentos críticos y tranquilidad al trabajador desde un punto de vista económico.
- Permiso parental de 8 semanas: aunque inicialmente no retribuido, se pretende fomentar la corresponsabilidad de los padres con los recién nacidos.
- Permisos de visitas médicas y atención a dependientes. Proponen horas retribuidas para poder llevar a familiares directos a las consultas.
- Permiso de conviviente no familiar. Es una de las novedades más significativas, ya que se establece el permiso para atender a convivientes aunque no sean familia directa. La realidad de la familia de la actualidad y la distintas formas de cohabitación han llevado a incluir este permiso.
Estas medidas constituyen un cambio significativo en la legislación española, ya que antes no existían tantas opciones para las personas que se veían en situaciones similares y, además, muchas de ellas no estaban remuneradas.
En conjunto, la Ley de Familias representa una forma integral de proteger al trabajador y su círculo familiar más cercano. Además, los beneficios de la ley incluyen una transformación en la estabilidad emocional y psicológica de las familias afectadas.
La corresponsabilidad
La corresponsabilidad incluye un componente cultural. A través de campañas de sensibilización, la ley busca impulsar un cambio de mentalidad en torno a la distribución equitativa de quehaceres domésticos y de cuidado, particularmente cuestionando la existencia de roles basados en el género que limitan la igualdad. Asimismo, estas medidas impactan en la esfera empresarial.
Aunque algunas compañías han manifestado preocupaciones respecto al costo y la gestión de los nuevos permisos, muchas admiten que la conciliación efectiva se traduce en mejoras en la productividad, el compromiso y la satisfacción laboral.
Las compañías que implementan estas buenas prácticas suelen ser referentes en materia de atracción y retención de talento, una ventaja estratégica en un mercado de trabajo competitivo.
Desafíos pendientes
La ley de Familias ha sido bien recibida por los sindicatos y organizaciones sociales, que la aplauden como un paso hacia una sociedad más equitativa. No obstante, la norma ha sido también motivo de debates en torno a su implementación y viabilidad. Uno de los principales desafíos a los que enfrenta esta ley es la garantía de su cumplimiento, sin represalias para los trabajadores incluidos. Por otro lado, se ha señalado que, por ejemplo, los 8 semanas de permiso parental podrían ser mejores si fueran pagados desde el inicio. De este modo, los padres serían más partícipes del cuidado de niños o niñas, especialmente en familias con menos recursos económicos.
Por otra parte, existen preocupaciones acerca de la carga administrativa para pequeñas y medianas empresas que conllevaría la implementación de esta ley, así como sobre la necesidad de mecanismos de control sobre la demanda que aseguren igualdad.
Otro de los desafíos pendientes es el cambio cultural implícito en estas medidas para un verdadero impacto. Aunque la legislación brinda un marco sólido para ello, es clave acompañarla con programas de educación y sensibilización en el tema.