Juli Sekiguchi: «La fortaleza de AIDE está en unir a la comunidad diplomática más allá de la diplomacia oficial»

Tras un año al frente de la Asociación Internacional de Diplomáticos en España (AIDE), Juli Sekiguchi hace balance de una etapa en la que ha impulsado la participación y consolidado el papel de una de las asociaciones más emblemáticas de la comunidad diplomática acreditada en España, cuya Presidenta de Honor es Su Majestad la Reina Doña Sofía.

Cristina Marcén
Hablar de AIDE es hablar de una de las asociaciones con mayor trayectoria y reconocimiento dentro de la comunidad diplomática acreditada en España. Bajo la Presidencia de Honor de Su Majestad la Reina Doña Sofía, la entidad lleva más de cuatro décadas favoreciendo la integración de las familias diplomáticas y promoviendo el conocimiento entre culturas a través de una intensa actividad cultural, social y solidaria. Sus reuniones mensuales en las residencias de los embajadores, el tradicional Rastrillo Internacional y la Cena de Gala Benéfica se han convertido en algunas de las citas más destacadas del calendario diplomático madrileño.
Embajador de Austria en España y su esposa, presidenta de AIDE cena de gala de AIDE.
Momentos de la Cena de Gala de AIDE, destacando la participación de Juli Sekiguchi.

Durante el último año, Juli Sekiguchi ha presidido la asociación, una etapa que este verano llegó a su fin con el traslado de su familia a Belgrado, donde el hasta ahora embajador de Austria en España, Enno Drofenik, asumirá la representación de su país en Serbia. En este encuentro con The Diplomat in Spain hace balance de un año en el que AIDE ha seguido consolidándose como un espacio de encuentro para la comunidad diplomática, estrechando los vínculos entre quienes representan a sus países en España y acercando la diplomacia a la sociedad a través de la cultura, el diálogo y la solidaridad.

Tras más de un año al frente de AIDE, deja la presidencia con motivo del nuevo destino de su familia en Serbia. Echando la vista atrás, ¿cómo valora esta etapa al frente de la asociación y con qué sentimientos se despide del cargo?

Ha sido una experiencia verdaderamente enriquecedora. Echo la vista atrás con una enorme satisfacción por todo lo que hemos logrado juntos. Presidir AIDE me ha permitido trabajar con personas de muy diversos países que comparten un firme compromiso con el diálogo, la amistad y el servicio. Durante este último año hemos reforzado la actividad de la asociación, estrechado la cooperación con distintas instituciones y, sobre todo, fomentado una mayor participación de nuestros miembros. Me marcho con la tranquilidad de saber que AIDE cuenta con una base sólida y que su misión continuará guiándose por el mismo espíritu de apertura, solidaridad y cooperación.

AIDE nació en 1984 como Asociación de Damas Diplomáticas. ¿Cuál es hoy la misión de la asociación y qué papel desempeña dentro de la comunidad diplomática acreditada en España?

AIDE es una asociación sin ánimo de lucro fundada en 1984 bajo el nombre de Asociación de Damas Diplomáticas. En 2010 adoptó su denominación actual para reflejar la evolución de la comunidad diplomática. Su Majestad la Reina Doña Sofía ostenta la Presidencia de Honor y, en la actualidad, la asociación reúne a más de 70 miembros de más de 40 países, entre ellos cónyuges de embajadores, diplomáticos en activo y retirados, sus cónyuges o parejas, así como miembros honorarios españoles.

Nuestra labor se articula en torno a tres grandes objetivos: fomentar la amistad y el entendimiento entre culturas, apoyar a los miembros en su integración en España y contribuir a la sociedad mediante iniciativas benéficas y humanitarias. En muchos aspectos, AIDE complementa la diplomacia oficial al fortalecer las relaciones personales que hacen posible la cooperación internacional.

Cena de gala de AIDE, con el apoyo de la fundación Reina Sofía y la escuela superior de música Reina Sofía.

Durante su presidencia, AIDE ha impulsado numerosas iniciativas culturales, sociales y solidarias. ¿Qué proyectos destacaría y cuál considera que ha sido su principal aportación para reforzar los vínculos entre las familias diplomáticas?

La Cena de Gala Benéfica organizada el pasado mes de febrero representa, sin duda, la iniciativa que mejor refleja nuestro trabajo. Reunió a cerca de 200 asistentes, entre ellos 22 embajadores, representantes de la Casa Real, instituciones públicas españolas, organizaciones educativas, el sector privado y miembros del cuerpo diplomático.

Más allá de la recaudación de fondos destinada a la Escuela Superior de Música Reina Sofía y a la Fundación Reina Sofía, el evento demostró cómo la diplomacia, la cultura y la solidaridad pueden unirse en torno a un objetivo común.

También me gustaría destacar el carácter participativo que ha adquirido AIDE durante este último año. Hemos animado a los miembros a implicarse más en la vida de la asociación y eso ha contribuido a fortalecer los vínculos entre las familias diplomáticas.

La cena de gala de AIDE cita imprescindible donde se celebra la diplomacia y la cultura, celebrada en el Rosewood Villa Magna.

La diplomacia también se construye a través de las relaciones personales y el entendimiento mutuo. ¿Qué papel cree que desempeñan asociaciones como AIDE en la promoción de la diplomacia más allá de las instituciones oficiales?

La diplomacia resulta más eficaz cuando se fortalecen el entendimiento mutuo y la cooperación. Asociaciones como AIDE crean oportunidades para que personas de diferentes países y culturas se conozcan más allá del ámbito estrictamente oficial.

Nuestras actividades fomentan el diálogo, generan confianza y favorecen relaciones duraderas. La Cena de Gala Benéfica fue un claro ejemplo de ello, al reunir a embajadas, instituciones españolas, la Casa Real, organizaciones educativas y representantes del sector privado en torno a un objetivo humanitario compartido, al tiempo que celebraba la diversidad cultural.

Ha trabajado estrechamente con representantes de decenas de nacionalidades y culturas. ¿Qué ha significado esta experiencia para usted y qué enseñanzas se lleva de esta etapa dentro de la comunidad diplomática en España?

Ha sido una experiencia enormemente enriquecedora. Una de las iniciativas que más valoro es el sistema de reuniones generales mensuales que pusimos en marcha con el apoyo de los embajadores y sus familias.

Los embajadores han abierto generosamente las puertas de sus residencias para acoger estos encuentros y compartir presentaciones sobre sus países, sus culturas y sus propias experiencias diplomáticas. Estas reuniones han demostrado que la diplomacia va mucho más allá de los escenarios oficiales. Han contribuido a un mayor conocimiento mutuo y han supuesto una valiosa experiencia de aprendizaje para todos los miembros de AIDE, incluida yo misma.

El embajador de Países Bajos auspicia uno de los encuentros mensuales de AIDE.

¿Qué retos y oportunidades afronta AIDE para seguir creciendo y mantener su relevancia dentro del cuerpo diplomático acreditado en Madrid?

La comunidad diplomática ha evolucionado de manera significativa. Hoy en día, muchos cónyuges desarrollan sus propias carreras profesionales o no residen de forma permanente en Madrid. Por ello, AIDE ha ampliado sus criterios de admisión para incorporar a personas con trayectoria diplomática, cónyuges o parejas de diplomáticos retirados y otros miembros de la comunidad diplomática, más allá de los jefes de misión.

Esta apertura ha aportado una mayor diversidad y una energía renovada. El reto ahora consiste en seguir integrando perspectivas diferentes sin perder de vista los objetivos comunes y el espíritu de colaboración que caracterizan a la asociación.

¿Cuál le gustaría que fuera el legado de su presidencia y qué mensaje le deja a la persona que tome el relevo al frente de AIDE?

Me gustaría que mi legado fuera el modelo participativo que hemos logrado consolidar, reuniendo a jefes de misión, representantes del Gobierno de España, la Casa Real, instituciones educativas, el sector privado y muchos otros colaboradores para impulsar las tres grandes misiones de AIDE: tender puentes entre culturas, apoyar a la comunidad diplomática y contribuir a la sociedad.

Confío en que este enfoque colaborativo siga fortaleciéndose y permita a las futuras presidencias continuar impulsando el crecimiento y la proyección de la asociación.

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