Rusia e Israel rechazan las acusaciones de Sánchez sobre su supuesta implicación en la crisis migratoria de Ceuta

Bruselas asegura que la amplificación de contenidos rusos sobre los incidentes de Ceuta se produjo después de la entrada masiva

Maria Zajarova en una conferencia de prensa sobre relaciones internacionales

Maria Zajárova. / MOFA Russia

The Diplomat

Los Gobiernos de Rusia e Israel han rechazado tajantemente las acusaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre su posible implicación en la crisis migratoria que estalló en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio.

En declaraciones al programa Hoy por Hoy de la Cadena SER, Sánchez aseguró este lunes que la crisis comenzó como consecuencia de unos “bulos” lanzados en las redes sociales a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo que impide las devoluciones en caliente en las entradas a nado. Estos “bulos”, añadió, fueron difundidos por redes sociales “asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración, no solamente para atacar a España, sino también a Europa”.

Sánchez aseguró también que había consultado un informe del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) sobre campañas de desinformación relacionadas con Rusia e Israel. “Si Rusia se mete a desinformar sobre esta cuestión o Israel también desinforma criticando al Gobierno de España, no será porque les preocupa la migración en España o en Europa”, señaló, sino por las “posiciones políticas valientes” del Ejecutivo español respecto a Gaza y la invasión rusa de Ucrania.

En respuesta a estas palabras, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajárova, ha reclamado este martes que se facilite a Moscú “algún material que respalde esa preocupación de España, transcripciones, fotografías, imágenes de vídeo o una captura de pantalla”, porque “cuando hay acusaciones, deben existir hechos verificables”.

“En lugar de ir a nuestra Embajada en Madrid, a los canales especializados de la relación bilateral, corre a un micrófono a hacer declaraciones sin ningún respaldo, sin aportar ninguna prueba”, añadió, citada por la agencia Interfax.

El portavoz de la Presidencia de Rusia, Dmitry Peskov, también ha asegurado que las autoridades rusas “no tienen ninguna relación” con la llegada masiva de migrantes a Ceuta. “Las declaraciones sobre la supuesta implicación de Rusia en la crisis migratoria en la ciudad autónoma española de Ceuta no se corresponden con la realidad”, publicó la Embajada de Rusia en Madrid en su cuenta de Telegram.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, ha acusado a Sánchez de mentir “descaradamente”. “Ha vuelto a mentir al acusar, sorprendentemente, a Israel de difundir información engañosa sobre los acontecimientos de Ceuta”, publicó en las redes sociales. “Continuar difundiendo mentiras difamatorias no distraerá del fracaso vergonzoso de Sánchez para gestionar los asuntos de su país”, añadió.

Por su parte, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha asegurado este martes que el Ejecutivo trabaja “con evidencias” y sostuvo que actores vinculados a la extrema derecha internacional y distintos foros digitales, incluidos perfiles relacionados con Rusia e Israel, amplificaron lo ocurrido “con una intención de fracturar, de polarizar Europa y por ende incluso la sociedad española”.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Saiz añadió que se remitía a informes internos del Ministerio de Asuntos Exteriores y aseguró que la Comisión Europea “el pasado 6 de agosto ya señaló a Rusia como un foco, mejor dicho, de desinformación en lo acontecido en estos días en Ceuta”.

La UE

Precisamente, la Comisión Europea evitó pronunciarse este martes sobre el fondo del asunto y remitió al trabajo del Servicio Europeo de Acción Exterior en materia de manipulación e injerencia de información extranjera (FIMI, por sus siglas en inglés).

La portavoz comunitaria, Paula Pinho, explicó que la cuestión corresponde al SEAE y aseguró que la Comisión no dispone de información propia sobre este asunto. “No tenemos información propia sobre este asunto”, afirmó, antes de remitir las preguntas al Consejo de Asuntos Exteriores informal y a las comparecencias previstas durante estas jornadas para obtener más elementos.

No obstante, fuentes comunitarias señalaron previamente que la amplificación de contenidos vinculados a Rusia sobre los incidentes de Ceuta se produjo en los días posteriores al 30 de julio, fecha de la entrada masiva, y que no detectaron actividad de este tipo antes de esos acontecimientos.

Fuentes comunitarias explicaron que, desde la perspectiva de la FIMI, distintos canales vinculados a Rusia amplificaron rápidamente la situación una vez producidos los hechos. Entre esos canales citaron medios controlados por el Estado, vías diplomáticas y fuentes alineadas con Moscú.

“Lo que hemos visto es que, a través de diferentes canales FIMI, particularmente rusos, amplificaron rápidamente la situación que habíamos visto sobre el terreno tras los acontecimientos”, indicaron estas fuentes.

Las mismas fuentes precisaron que “antes del 30 de julio no detectamos ninguna amplificación”, situando esta actividad en los días posteriores a la entrada masiva y no como un elemento previo a los hechos.

Salir de la versión móvil