Pascual de la Parte tiende el puente entre el Parlamento Europeo y las regiones para construir la Unión de la Defensa

Asela Pintado
El coordinador del PPE en la Comisión de Seguridad y Defensa de la Eurocámara fijó en Cartagena los cuatro principios que deben guiar la entrada de las pymes y las regiones en la industria militar europea. El Comité de las Regiones y el Parlamento sellan una alianza institucional inédita. 

La construcción de la Unión Europea de la Defensa no se decidirá solo en Bruselas. Esa es la apuesta política que cristalizó el pasado 16 de junio en Cartagena, donde el Grupo de Trabajo sobre Defensa del Comité Europeo de las Regiones (CDR) celebró su primera reunión fuera de la capital comunitaria y selló un acercamiento sin precedentes con el Parlamento Europeo. El nexo de esa alianza fue el eurodiputado Nicolás Pascual de la Parte, coordinador del Grupo del Partido Popular Europeo en la Subcomisión de Seguridad y Defensa (SEDE) y único español en ese órgano.

Frente a un mercado de defensa europeo fragmentado y dominado por los grandes grupos nacionales, Pascual de la Parte defendió que las pequeñas y medianas empresas y las regiones deben incorporarse de pleno a la base industrial y tecnológica de la defensa de la Unión. Y lo hizo fijando una hoja de ruta clara, articulada en cuatro principios.

Los cuatro principios de Pascual de la Parte

Internacionalización. Las pymes deben presentar proyectos conjuntos con empresas de dos o más países europeos para beneficiarse de los fondos comunitarios —EDIP, SAFE, el Fondo Europeo de Defensa y el futuro Marco Financiero Plurianual— destinados a crear capacidades militares y tecnologías de doble uso genuinamente europeas.

Integración. Las empresas pequeñas deben sumarse a las cadenas de producción de capacidades en torno al liderazgo de las grandes empresas tractoras nacionales, ascendiendo así desde la fase de start-up a la de scale-up.

Especialización. Conviene que se concentren en los nichos de excelencia donde mejor pueden hacer valer su flexibilidad y su capacidad de innovación, una ventaja competitiva que los grandes grupos no siempre alcanzan.

Colaboración. Hay que fomentar acuerdos entre el sector público y el privado, movilizando la financiación de la banca y de las entidades financieras privadas para apalancar la inversión pública.

«Las pymes son más ágiles que los grandes grupos y exploran mejor la innovación que rompe moldes y las aplicaciones de doble uso», subrayó el eurodiputado, que sitúa a estas empresas como una pieza clave de la autonomía estratégica europea en un contexto marcado por la guerra de Rusia contra Ucrania, la inestabilidad geopolítica y la fragilidad de las cadenas de suministro.

Una alianza institucional Parlamento-regiones

El movimiento tiene calado político. La intervención de Pascual de la Parte conectó directamente el trabajo legislativo de la Eurocámara con el de los entes regionales, en un momento en que la UE define su próximo presupuesto plurianual 2028-2034 y los grandes instrumentos de financiación de la defensa. El propio Grupo de Trabajo del CDR, presidido por el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras (ES/PPE), reclamó que las regiones tengan voz en el diseño de la política europea de defensa. Desde SEDE, Arnoldas Abramavičius (LT/PPE) pidió formalizar esa cooperación entre el Comité de las Regiones y la comisión parlamentaria con iniciativas conjuntas.

La sintonía no es casual. Las regiones aportan a la ecuación lo que el nivel comunitario no tiene: arraigo en los clústeres industriales, los centros de investigación y las cadenas de suministro donde operan realmente las pymes de defensa. El Parlamento aporta la palanca legislativa y presupuestaria. La reunión de Cartagena fue la primera puesta en común seria de ambos planos.

La Comisión Europea, representada por Pablo Fernández Cras (DG DEFIS), reconoció las dificultades de financiación de estas empresas y avanzó que el Marco Financiero Plurianual 2028-2034 se ha diseñado para corregirlas, lo que refuerza la oportunidad de la propuesta defendida por Pascual de la Parte.

Murcia como banco de pruebas

El encuentro escogió un escenario coherente con el mensaje: Cartagena, polo naval y de defensa de Europa, y la Región de Murcia, que mostró su programa CAETRA —financiado con fondos FEDER— como modelo de apoyo a empresas y start-ups de defensa de doble uso. Empresas como CISO, THALANOR Dynamics y HERJIMAR exhibieron soluciones en sistemas submarinos, drones, sistemas antidrones e inteligencia artificial. La jornada terminó en el astillero de Navantia en Cartagena.

El mensaje de fondo que dejó Pascual de la Parte es de calado estratégico: una Europa preparada para defenderse necesita movilizar no solo a sus grandes campeones industriales, sino también a su tejido de pymes y a sus regiones. La Unión de la Defensa, en su lectura, será tan fuerte como lo sea su base más capilar. El Grupo de Trabajo del CDR retomará el debate este otoño en Bruselas.

Salir de la versión móvil