Eduardo González
El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, ha forzado la dimisión en bloque de su Gobierno a causa, entre otros motivos, del “uso indebido de los recursos del Estado a expensas de intereses personales fomentados por la corrupción para el enriquecimiento ilícito, en detrimento de los intereses de la población”. La oposición exiliada en España ha pedido al jefe de Estado que, dada su “incapacidad para combatir la corrupción”, dé “un paso al lado junto con toda su familia” y presente su “dimisión”.
El pasado 16 de junio se celebró una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros en Malabo con un “solo punto” en el orden del día: “la solicitud de petición de la dimisión en bloque del Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial, por parte del primer ministro, Manuel Osa Nsue Nsuga, “quien, en nombre de todos los miembros del Ejecutivo, puso sus responsabilidades a disposición del jefe del Estado para facilitar las decisiones que considere oportunas en interés superior de la Nación y del fortalecimiento de la acción gubernamental”, según informó la web del Gobierno.
“Somos conscientes de que, a pesar de los esfuerzos realizados, los complejos desafíos que plantea la actual coyuntura económica, exigen redoblar las acciones y adoptar nuevas respuestas que permitan atender con mayor eficacia las legítimas aspiraciones de nuestro pueblo. En este sentido, comprendemos que las necesidades presentes del país demandan una renovación constante de energías, capacidades y enfoques para seguir impulsando el desarrollo nacional”, declaró la portavocía del Gobierno.
Según el texto, estas dimisiones se deben a “las debilidades observadas” por el propio Obiang “durante el funcionamiento del equipo saliente del Gobierno”, entre las que destacan “la falta de dinamismo” en la gestión económica y “el uso indebido de los recursos del Estado a expensas de intereses personales fomentados por la corrupción para el enriquecimiento ilícito, en detrimento de los intereses de la población que exigirá responsabilidad al Partido gobernante que en su día fue depositaria de su confianza”.
También figuran entre los motivos el “estancamiento” en la ejecución de los proyectos de desarrollo, la falta de dinamismo en la materialización de políticas de diversificación de la economía, “sobre todo en el sector agrario susceptible de evitar la dependencia de productos importados que pueden producirse a nivel nacional”, y la falta de transparencia.
La oposición en España
En respuesta a estas informaciones, el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (PPGE), una formación opositora ilegalizada cuya dirigencia se encuentra en España, ha advertido este jueves, 18 de junio, en un comunicado de que la dimisión en bloque del Gobierno demuestra que “no han fallado únicamente los ministros; ha fracasado también el propio sistema de poder que sustenta una dictadura prolongada durante décadas”.
“El presidente Obiang ha afirmado que la capacidad de liderazgo debe reflejarse en resultados concretos y en una gestión eficiente de las responsabilidades públicas”, prosigue el comunicado. “Desde el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial le aplicamos ese mismo criterio al máximo responsable de la Jefatura del Estado”, añade.
“Si usted ha llegado a esta conclusión tras un ejercicio sincero de autocrítica sobre una dictadura que ya dura 47 años, debe reconocer también que ninguno de sus gobiernos ha trabajado realmente para responder a las demandas sociales del pueblo guineano”, advierte el PPGE, dirigiéndose a Obiang. “Coincidimos con usted en que su Gobierno ha sido incapaz de combatir la corrupción”, porque “mientras numerosos ministros han acumulado grandes fortunas, gran parte de la población continúa viviendo en condiciones de pobreza y precariedad”, denuncia el partido liderado por Armengol Engonga Ondo.
Por ello, el PPGE advierte a Obiang de que “debe dar un paso al lado junto con toda su familia y presentar su dimisión”, le insta a “promulgar una ley que facilite una auténtica transición política” y le pide que convoque “a los embajadores de España, Francia y Estados Unidos para comunicarles oficialmente su decisión”.
También insta a Obiang a “facilitar una transición política real en la que participen otros actores políticos” y le advierte de que “si esta dimisión forzada responde a un plan destinado a entronizar a su hijo (el vicepresidente encargado de la Defensa y Seguridad del Estado, Teodoro Nguema Obiang Mangue, popularmente conocido como ‘Teodorín’) como sucesor político, tengan por seguro que haremos todo lo posible para impedirlo por medios políticos y democráticos”.
