Eduardo González
El Papa León XIV recibió este lunes, inesperadamente, al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, con quien abordó, entre otros asuntos, su próxima visita a España, el rechazo a la guerra y el apoyo al derecho internacional y al multilateralismo.
La audiencia papal se ha producido a solo tres días de que el Pontífice, de nacionalidad estadounidense, reciba por segunda vez al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en el Palacio Apostólico del Vaticano, según informó la agencia Vatican News.
El ministro fue recibido en audiencia por sorpresa, ya que no figuraba ni en su agenda ni en la agenda del Vaticano. Albares se encuentra este lunes en Roma para participar en la inauguración de la Cancillería de la Embajada de España en Italia y para reunirse con el secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, monseñor Paul Richard Gallagher.
“Al llegar se me ha informado que el Papa iba a acordarme una audiencia y, por supuesto, he dicho inmediatamente que sí”, declaró el ministro de Exteriores a los periodistas. “Yo lo recibo como lo que entiendo que es”, prosiguió: “un signo de reconocimiento, de cariño, de simpatía, de amistad a España”. “Soy muy consciente de lo que esa audiencia representa y de que, en una agenda tan cargada como la que tiene el Santo Padre, hoy haya hecho un espacio tan largo para recibirme”, añadió.
Según Albares, durante el encuentro, de “unos veinte minutos” de duración, ambos conversaron sobre “su futura inmediata visita a España” y él mismo pudo “entregarle en mano la invitación del presidente del Gobierno”, Pedro Sánchez. El Papa León XIV efectuará un viaje apostólico a España del 6 al 12 de junio de 2026. “Es una persona que conoce bien España”, aseguró.
Durante la conversación, que “se ha producido en español, un idioma que él domina perfectamente” a causa de “sus orígenes españoles, gallegos muy en concreto, por vía materna”, y por los meses en que vivió en España en 1982, Albares y el Papa mostraron “una gran sintonía de posiciones con respecto a la situación en el mundo y también a las soluciones de cómo se encuentra en estos momentos el mundo”.
Entre esos puntos con “enorme sintonía” entre las dos partes, el ministro destacó el “rechazo a la guerra como una forma de resolver controversias entre Estados”, el “apoyo al derecho internacional y al multilateralismo” en “la lucha contra el cambio climático, el subdesarrollo y la canalización de los flujos migratorios”, la situación en Oriente Medio y “los grandes desafíos globales”.
Asimismo, Albares aseguró que su homólogo, Paul Richard Gallagher, le trasladó su apoyo a la regularización migratoria del Gobierno español, que ha visto “como un gesto positivo”. “Hay una gran coincidencia en los posicionamientos del Vaticano con respecto a la política exterior humanista de España en estos momentos”, insistió.

