La presentación del Barómetro del Clima de Negocios en España desde la Perspectiva del Inversor Extranjero 2025 no fue un acto aislado, sino una nueva edición de un formato que gana peso en la diplomacia económica española: las tertulias impulsadas por la Asociación de Diplomáticos Extranjeros en España, con el apoyo de ICEX España Exportación e Inversiones y The Diplomat in Spain.
Este tipo de encuentros, concebidos como espacios de intercambio entre representantes diplomáticos, instituciones y sector privado, se consolidan como una herramienta para interpretar —y proyectar— la posición de España en el mapa inversor internacional.
En esta ocasión, la sesión giró en torno a los resultados del barómetro elaborado por ICEX-Invest in Spain, una publicación de referencia basada en la opinión de más de 750 empresas de capital extranjero implantadas en el país.
Un termómetro del posicionamiento económico de España
El informe confirma una tendencia que se ha mantenido en los últimos años: España sigue siendo percibida como un destino atractivo para la inversión internacional, con una valoración global positiva sostenida en factores estructurales como el tamaño de mercado, las infraestructuras y el capital humano.
Estos elementos no solo configuran la competitividad del país, sino que también explican su papel en un contexto de reconfiguración de las cadenas de valor globales. La localización geográfica —puerta de entrada a Europa y puente con América Latina y el norte de África— continúa siendo uno de los principales argumentos para la implantación empresarial.
Sin embargo, el barómetro también actúa como un diagnóstico de las debilidades persistentes del entorno de negocios.
Reformas pendientes: fiscalidad, regulación y mercado laboral
Las empresas extranjeras identifican de forma recurrente una serie de obstáculos estructurales: la carga burocrática, la complejidad regulatoria y la presión fiscal, especialmente en lo relativo a las cotizaciones sociales y el impuesto de sociedades.
El mercado laboral aparece igualmente como un ámbito de mejora, con especial atención a la adecuación de la normativa a las necesidades empresariales y a los incentivos a la contratación.
Estos elementos dibujan un escenario dual: un país con ventajas competitivas claras, pero que necesita ajustes para reforzar su posición frente a otros destinos inversores.
Optimismo empresarial en un entorno incierto
Pese a estos desafíos, las perspectivas de las empresas extranjeras son notablemente positivas. El 85% prevé mantener o aumentar sus inversiones en 2026, mientras que el 90% anticipa estabilidad o crecimiento en el empleo.
Las previsiones de facturación y exportación refuerzan esta tendencia, consolidando a España como una plataforma relevante dentro del comercio internacional.
El impacto de factores externos —como la política arancelaria de Estados Unidos o los conflictos geopolíticos—, aunque presente, no altera significativamente esta percepción general, lo que apunta a una cierta resiliencia del ecosistema empresarial.
La dimensión diplomática del clima de negocios
Más allá de los datos, la relevancia del encuentro reside en su dimensión diplomática. La tertulia organizada por ADE subraya el papel de la diplomacia económica como canal de interlocución entre inversores, gobiernos y actores institucionales.
En este contexto, la participación de figuras como Yago González y Micaela Arias refleja la articulación entre sector público, privado y mediático en la proyección internacional de España.
Asimismo, el compromiso de ADE con este tipo de iniciativas apunta a una función cada vez más activa del cuerpo diplomático en el ámbito económico, facilitando el entendimiento empresarial y la atracción de inversión.
Un formato en consolidación
Lejos de ser un evento puntual, estas tertulias se consolidan como un formato estable de análisis y diálogo. En ellas, el barómetro del ICEX no solo se presenta, sino que se interpreta colectivamente, generando un espacio donde se cruzan percepciones, intereses y estrategias.
Para The Diplomat in Spain, que mantiene una relación colaborativa con ICEX orientada a la difusión de sus informes y estudios, este tipo de encuentros refuerza su vocación como plataforma de análisis de la acción económica exterior y de los equilibrios geoeconómicos que definen el papel de España.
En un contexto internacional marcado por la competencia por la inversión y la fragmentación económica, la combinación de datos, diplomacia y diálogo se perfila así como un instrumento clave para sostener —y mejorar— el posicionamiento del país.
Podéis acceder al informe íntegro en la web del ICEX.

