Texto y fotos: Juan David Latorre
El nuevo embajador de Bulgaria, Todor Stoyanov, celebró el pasado martes el Día Nacional de la República con una recepción ofrecida al Cuerpo Diplomático y a la comunidad búlgara en Madrid.
“Hoy Bulgaria es miembro de la Unión Europea y de la OTAN; es un país libre, soberano y próspero”, señaló el embajador búlgaro. “Me siento orgulloso de que, tras la adhesión de nuestro país al espacio Schengen en 2025, desde el 1 de enero de 2026 Bulgaria sea también miembro de la zona euro, culminando así plenamente su integración política y económica en nuestra gran familia europea”, remarcó.
Quiso seguidamente Todor Stoyanov dar un ligero repaso a la historia de Bulgaria señalando que “es un país antiguo que, desde su fundación en 681, ha conservado inalterado su nombre. A lo largo de su historia milenaria ha forjado un Estado, una cultura y una tradición literaria propias, ocupando un lugar digno en la civilización europea. Su historia ha estado marcada por acontecimientos decisivos, por periodos de esplendor y también por etapas difíciles que no la han doblegado, sino que han servido para afirmar su identidad nacional y su independencia religiosa, convirtiéndola en un centro de influencia cultural y espiritual con una contribución clave al desarrollo del espacio civilizatorio europeo”.
Continuó su discurso el embajador Stoyanov subrayando “el excelente estado de las relaciones entre Bulgaria y España, que no han dejado de desarrollarse desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre nuestros países hace ya 116 años. Hoy, Bulgaria y España son más que socios y amigos: son aliados fieles y leales en la Unión Europea y en el marco euroatlántico, que comparten valores y visión comunes. El diálogo político al más alto nivel es activo y sustancial, lo que sin duda repercute positivamente en todos los ámbitos de nuestras relaciones bilaterales”.
“Más allá de los vínculos políticos, económicos y comerciales”, prosiguió el embajador de Bulgaria, “nuestros dos Estados están unidos por lazos aún más sólidos: los humanos. Los cientos de miles de búlgaros que hoy viven en suelo español contribuyen a que Bulgaria sea más reconocible y cercana. En España se encuentra la segunda mayor diáspora búlgara en Europa. Esta comunidad, integrada con éxito no solo gracias a sus innegables cualidades laborales y humanas, sino también con el apoyo de nuestros amigos españoles, se ha convertido en el puente más natural entre nuestros pueblos. Con más de 50 asociaciones y 53 escuelas dominicales búlgaras que desarrollan una activa labor de promoción de la lengua, la cultura y las tradiciones búlgaras, los búlgaros que viven aquí son los mejores embajadores de Bulgaria en España”.
Destacó el embajador que Bulgaria, a lo largo de sus más de trece siglos de existencia, “siempre se ha distinguido por su constante veneración hacia la cultura en todas sus dimensiones. Uno de los ámbitos culturales en los que nuestro país ha dado artistas que han alcanzado las más altas cumbres mundiales es el bel canto. Raina Kabaivanska, Ghena Dimitrova, Boris Christoff, Nicolai Ghiaurov y Nicola Ghiuselev son solo algunos de la pléyade de grandes figuras búlgaras del arte operístico mundial”.
Al igual que en la recepción ofrecida el pasado año, la Embajada búlgara colaboró con el Instituto de Cultura Búlgaro en Roma, prestigioso centro de perfeccionamiento de jóvenes talentos, para presentar una selección de obras maestras de la ópera clásica mundial, interpretadas por los alumnos de la Academia “Boris Christoff”, el pianista Ilia Lozanov, las sopranos Deyana Savova y Vihra Smilkova, y el tenor Juan Noval Moro.
