<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se reunió este miércoles en París con el director general de la UNESCO, Khaled El-Enany, con quien abordó la futura apertura de las representaciones de Cataluña y Euskadi en la delegación permanente de España ante la organización en la capital francesa, acordada con los gobiernos de ambas comunidades autónomas.</strong></h4> El pasado 15 de diciembre de 2025, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la intención del Gobierno de solicitar, “en los próximos días, que Cataluña y Euskadi sean “miembros asociados” tanto de la UNESCO como de ONU Turismo, otro organismo de Naciones Unidas, en este caso con sede en Madrid. “Mientras esto se tramita, lo que vamos a hacer es poner en marcha en ambas organizaciones una solicitud de un estatuto un poco más amplio para que estos dos territorios puedan desplegar las competencias, que las tienen, en materia cultural”, añadió Sánchez durante su rueda de prensa en Moncloa para presentar el informe 'Cumpliendo'. Asimismo, el jefe del Ejecutivo relacionó estas gestiones con la “voluntad absoluta de lograr cumplir con los acuerdos marcados con Junts per Catalunya”, aun reconociendo que la relación con esta formación independentista estaba “rota”. Este pasado lunes, 26 de enero, Albares firmó un acuerdo con el Conseller de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat, Jaume Duch, para que Cataluña tenga su propia representación en la sede permanente de España ante la UNESCO en París y ante ONU Turismo en Madrid. En este contexto, las principales instituciones culturales gallegas han pedido públicamente en un manifiesto que Galicia, que, “al igual que Catalunya y Euskadi, es una comunidad con la consideración constitucional de nacionalidad histórica”, entre como miembro asociado en la UNESCO, pero el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda (PP), se limitó a responder a la prensa que “no es lo más prioritario”. Por otra parte, Albares y El-Enany firmaron un acuerdo por el que se reconoce a la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo como institución independiente. La Fundación Tres Culturas del Mediterráneo es una institución de la diplomacia cultural creada en 1999 a instancias del Gobierno andaluz y el Reino de Marruecos y cuya sede se encuentra en Sevilla. La firma tuvo lugar con motivo del primer encuentro de Albares con el director general de la organización, el primero de origen árabe de la historia de la UNESCO y cuya elección fue respaldada por España en su elección. Posteriormente, Albares participó en un seminario organizado por la revista “Le Grand Continent”, en el que apeló a “la necesidad de avanzar hacia la soberanía europea a través de tres ejes clave: la soberanía económica, defensiva y en materia de seguridad”, en un momento en que la democracia y el derecho internacional se ven amenazados “tanto dentro como fuera de nuestras fronteras: en Groenlandia, Venezuela, Ucrania y Gaza”.