<h6><strong>Ane Barcos/Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha celebrado la firma del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, que ayudará a Europa a mantenerse “firme en la defensa del sistema comercial y multilateral basado en reglas”.</strong></h4> La ceremonia de firma del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur (AMPU) y del Acuerdo Comercial Interino UE-Mercosur tuvo lugar este sábado en Asunción, Paraguay, en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central, el mismo lugar donde se firmó el tratado fundador del bloque sudamericano. La firma ha sido posible después de más de dos décadas de negociaciones y los líderes de ambos bloques coincidieron en que este tratado no solo representa un paso hacia la integración económica, sino también una afirmación de su compromiso con el comercio justo y la cooperación multilateral en un mundo cada vez más interconectado. “UE y Mercosur da esperanza: Europa se mantendrá firme en la defensa del sistema comercial y multilateral basado en reglas”, escribió Cuerpo en las redes sociales. “Ofreciendo garantías para proteger a nuestro sector primario y abriendo oportunidades para nuestros productores”, añadió. El pasado lunes, cuando se anunció que Paraguay acogería este próximo sábado la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur después de que el bloque comunitario alcanzase un consenso el pasado viernes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declaaró que, “mientras otros levantan muros o se ensimisman en sus economías, creo que el acuerdo de la Unión Europea y el Mercosur abre un camino de creación de un área de libre comercio que va a ser, sin duda alguna, la más grande del mundo”. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, lo ha calificado de “gran paso histórico”. <h5><strong>La firma</strong></h5> El evento contó con la participación de representantes de ambas regiones. Por parte de la Unión Europea, estuvieron presentes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; y el comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič. Desde el Mercosur, asistieron los presidentes de Paraguay, Santiago Peña; de Argentina, Javier Milei; de Uruguay, Yamandú Orsi; además del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y el mandatario de Panamá, José Raúl Mulino, cuyo país recientemente se incorporó al bloque como Estado asociado. En representación de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no estuvo presente, aunque recibió a von der Leyen en Brasilia el viernes. En su lugar, el ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, participó en la ceremonia de firma. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que este acuerdo “no se trata solo de acercar a los países, sino de conectar continentes”, destacando el arduo trabajo realizado por todos los países del Mercosur para lograr este resultado. Tras más de 25 años de negociaciones, en los que, según la presidenta, “muchas manos han trabajado incansablemente”, el proceso ha resistido los cambios de gobierno y las numerosas reuniones. Von der Leyen agregó que “se necesitó un último esfuerzo, hasta el último momento, para reunirnos aquí hoy”. Subrayó que el acuerdo representa una nueva alianza entre ambas regiones, señalando que “estamos creando la zona de libre comercio más grande del mundo”, un mercado que abarca casi el 20% del PIB global. Afirmó que este tratado “envía una señal contundente al mundo”, reflejando la decisión de optar por “el comercio justo por encima de los aranceles” y de fomentar una “alianza productiva y a largo plazo”. La mandataria también hizo hincapié en la relevancia geopolítica del acuerdo, al destacar que “estamos creando una plataforma para trabajar en diversos temas globales”, como la protección del medio ambiente y la reforma de las instituciones internacionales. En este sentido, afirmó que “cuando nuestras dos regiones hablen al unísono sobre temas globales, el mundo escuchará”. Von der Leyen recalcó que “Europa es el segundo socio comercial más importante del Mercosur y el mayor inversor extranjero en la región”, y subrayó que el acuerdo permitirá eliminar barreras comerciales, abrir la contratación pública y crear un “marco normativo claro” que favorecerá el comercio y la inversión, beneficiando tanto a grandes empresas como a las “30.000 pymes europeas que ya exportan a esta gran región”, lo que contribuirá a la creación de empleo en ambos bloques. La presidenta europea también destacó el compromiso ambiental del acuerdo, mencionando que incluye un capítulo sobre comercio y desarrollo sostenible, lo que permitirá a ambas regiones apoyarse mutuamente en su transición hacia la neutralidad climática. Indicó que “Europa tendrá un mejor acceso a las materias primas” necesarias para su transición ecológica, mientras que la inversión europea contribuirá a la transformación en los países del Mercosur. Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, señaló que, aunque el acuerdo “llega tarde”, lo hace “en el momento más oportuno”. Destacó que el objetivo es crear “esferas de prosperidad compartida” basadas en “la confianza, la cooperación y el respeto a la soberanía de nuestras democracias”. Aseguró que la intención no es “dominar ni imponer”, sino fortalecer los vínculos entre ciudadanos y empresas para generar riqueza de manera “sostenible”, protegiendo tanto el medio ambiente como los derechos laborales. Enfatizó que la finalidad del acuerdo es crear “redes de comercio, de reglas y de confianza”, y no generar dependencias. Costa reiteró que el acuerdo envía “un mensaje claro al mundo” a favor del “comercio libre basado en reglas”, el multilateralismo y el derecho internacional, como pilares fundamentales de las relaciones entre países y regiones. Según él, este acuerdo es “una apuesta decidida por la apertura, el intercambio y la cooperación”, frente a las tendencias de “aislacionismo, unilateralismo y el uso del comercio como arma geopolítica”. En un contraste con otros que “levantan barreras, rompen lazos y violan las normas de la competencia”, la Unión Europea y el Mercosur, dijo, tienden “puentes, tejen alianzas y pactan normas”, basando su confianza en el comercio justo como motor de “prosperidad, empleo y estabilidad”. Aseguró que el acuerdo permitirá a ambos bloques afrontar el entorno geopolítico “cada vez más turbulento” sin renunciar a sus valores. <h5><strong>Mercosur</strong></h5> El presidente de Argentina, Javier Milei, destacó la firma del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea como “probablemente el mayor logro obtenido por el Mercosur” y subrayó la importancia de preservar el espíritu del acuerdo durante su implementación. A este respecto, advirtió que la introducción de mecanismos restrictivos como cuotas o salvaguardas podría limitar su impacto económico. Milei señaló que la firma del acuerdo no representa un “punto de llegada”, sino un “punto de partida”, y afirmó que este acuerdo confirma la decisión de Argentina por la apertura, la competencia y la integración internacional, con el objetivo de lograr un Mercosur más próspero. El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, destacó que el acuerdo representa una “responsabilidad histórica” y una oportunidad para mejorar la vida de las personas y garantizar la libertad de los ciudadanos. Subrayó que el acuerdo no solo es significativo por ser la mayor asociación comercial del mundo, sino también porque reafirma “una decisión clara” de apostar por las reglas en un contexto de volatilidad y cambios constantes. Orsi enfatizó la importancia de los acuerdos, las reglas y el consenso, indicando que este acuerdo constituye un llamado a las democracias del mundo, demostrando que los acuerdos son el verdadero medio para mejorar la vida de las personas. Asimismo, destacó que el acuerdo refleja el compromiso con “consensos duraderos”, las “instituciones” y la construcción de un “orden internacional basado en reglas, previsibilidad y cooperación”. Por su parte, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, resaltó que la firma del acuerdo simboliza que “el diálogo, la fraternidad y la integración son el camino”, dejando atrás “las tinieblas del unilateralismo”. Como anfitrión del evento, Peña subrayó que este logro representa un hecho histórico, señalando que “el camino del diálogo, la cooperación y la fraternidad es el único camino”. Recordó que, tras más de 25 años de negociaciones, ambos bloques lograron “superar las enormes dificultades”, destacando la capacidad de ser “pragmáticos, flexibles y trascender las diferencias coyunturales y los intereses mezquinos” para alcanzar un acuerdo equilibrado. En un contexto internacional tenso, Peña subrayó que la firma del acuerdo envía una “señal clara en favor del comercio internacional como factor de cooperación y de crecimiento”. En representación de Brasil, el ministro de Asuntos Exteriores, Mauro Vieira, resaltó que el acuerdo marca el inicio de una nueva etapa de cooperación internacional que debe desarrollarse de manera “justa” y “equilibrada” para todas las partes. Destacó el compromiso de Brasil y del Mercosur con el sistema multilateral, así como la relevancia de los capítulos del acuerdo que abordan cuestiones medioambientales, sociales y laborales, particularmente el apartado sobre comercio y género, que promueve políticas públicas para la inclusión y el empoderamiento de las mujeres. Vieira afirmó que el pacto refleja el compromiso con una integración basada en “el respeto a los derechos y la equidad social”. <h5><strong>El acuerdo comercial</strong></h5> El Acuerdo de Asociación UE-Mercosur tiene como objetivo generar nuevas oportunidades económicas para ambas regiones. La eliminación de aranceles sobre exportaciones hacia la UE beneficiará a sectores como los productos agroalimentarios, automóviles, maquinaria y productos farmacéuticos, lo que permitirá un ahorro de aproximadamente 4.000 millones de euros anuales para las empresas europeas. También se prevé un aumento del 50% en las exportaciones agroalimentarias de la UE hacia el Mercosur. El acuerdo contempla la reducción de aranceles en productos clave como el vino, el aceite de oliva y los lácteos, así como la protección de 344 indicaciones geográficas de la UE. También se implementarán mecanismos para proteger los sectores sensibles de la UE, tales como contingentes arancelarios, un mecanismo de salvaguardia vinculante y controles más estrictos en las fronteras. Una vez firmado el acuerdo, ambos bloques procederán con las respectivas ratificaciones. En la UE, el Acuerdo de Asociación Económica deberá ser aprobado por todos los Estados miembros, mientras que el Acuerdo de Asociación Internacional será ratificado solo por la UE, requiriendo la aprobación del Parlamento Europeo y la adopción de una decisión por parte del Consejo antes de su entrada en vigor.