<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El Gobierno de España ha condenado el ataque efectuado este lunes por las fuerzas armadas israelíes contra la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) y ha exigido a Israel que cumpla el derecho internacional y el acuerdo de alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024.</strong></h4> “El Gobierno de España reitera su firme condena a los continuos e inaceptables ataques israelíes contra las posiciones de FINUL, el último de los cuales amenazó otra vez más la integridad física del contingente español, en una sucesión de acciones que representa una seria escalada contra el personal e infraestructuras de FINUL”, declaró este martes, 13 de enero, el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado. “El Gobierno de España urge a Israel a respetar las fuerzas de paz y a cumplir con sus obligaciones en materia de derecho internacional y con el acuerdo de alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024”, prosiguió. “España reitera su compromiso con la soberanía, integridad territorial y estabilidad del Líbano y con el cumplimiento íntegro de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, reafirmando su apoyo al mandato de la FINUL, cuya labor es esencial para la consecución de estos objetivos”, concluyó. En un comunicado, FINUL denunció este lunes que los cascos azules habían intentado detener a dos carros de combate de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) cerca de Sarda, en el sur de Líbano, cuando se dirigían hacia el interior del país. Después de pedirles que detuvieran su incursión, uno de los carros de combate “disparó tres proyectiles desde su cañón principal, con dos impactos aproximadamente a 150 metros de los cascos azules”. “Por suerte, nadie resultó herido”, añadió. Según FINUL, los ataques de este tipo contra “cascos azules identificables que realizan tareas bajo la resolución 1701 del Consejo de Seguridad” se están volviendo habituales y “constituyen una grave violación de la resolución 1701”. El Ejército de Israel ha rechazado estas acusaciones y ha asegurado este martes que los militares habían bombardeado “infraestructuras del grupo terrorista Hezbolá” en las inmediaciones de la localidad de Jiam y que no se había identificado “presencia alguna del personal de la FINUL cerca del lugar de los hechos en el momento del ataque”.