<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El Gobierno de España ha condenado este lunes, 12 de enero, la violencia ejercida contra “los manifestantes pacíficos en Irán”, tras la muerte de alrededor de 550 personas y la detención de más de 10.000 en el marco de las protestas contra el Gobierno, iniciadas hace 15 días en las principales ciudades iraníes.</strong></h4> “El Gobierno de España condena la violencia ejercida contra los manifestantes pacíficos en Irán y exige a las autoridades del país que se respete y garantice el ejercicio de la libertad de expresión y de manifestación pacífica”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado. “El Gobierno de España reclama a las autoridades de Irán que se levanten de manera inmediata todas las restricciones a las comunicaciones y se ponga fin a las detenciones arbitrarias de manifestantes pacíficos”, prosiguió. “El Ministerio de Asuntos Exteriores sigue permanentemente la evolución de la situación, en contacto con la Embajada en Teherán, que sigue plenamente operativa para atender a la colonia española”, concluyó. “Exigimos al Gobierno iraní el respeto del derecho de manifestación y la libertad de expresión de todos los iraníes y de todas las iraníes. La violencia tiene que cesar”, escribió el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en las redes sociales. “Saludo la valentía de las mujeres iraníes que se manifiestan por sus derechos y libertad”, añadió. Las protestas estallaron el 28 de diciembre de 2025 tras la fuerte caída de la moneda nacional, en el marco de una altísima inflación, mala gestión crónica de servicios esenciales por el Estado, incluido el acceso al agua, y deterioro de las condiciones de vida. Partiendo del cierre de comercios y huelgas en el Gran Bazar de Teherán, las protestas se extendieron con rapidez por todo el país y derivaron en manifestaciones callejeras en las que se pidió la caída del sistema de la República Islámica y se reclamaron derechos humanos, dignidad y libertad. Las autoridades respondieron con dispersiones violentas y detenciones masivas, tras las cuales ya hay cientos de personas detenidas arbitrariamente que corren el riesgo de sufrir tortura y otros malos tratos. Según Amnistía Internacional y Human Rights Watch, las autoridades iraníes han desatado una sangrienta represión caracterizada por el uso ilegítimo de la fuerza y de armas de fuego y las detenciones arbitrarias masivas por las fuerzas de seguridad. Las conclusiones de ambas organizaciones revelan que las fuerzas de seguridad, incluidas la Guardia Revolucionaria Islámica y las fuerzas policiales de Irán, conocidas por su acrónimo persa, FARAJA, han hecho uso ilegítimo de fusiles, escopetas cargadas con perdigones, cañones de agua, gas lacrimógeno y palizas para dispersar, intimidar y castigar a manifestantes en gran medida pacíficos. La Comisión Europea ha condenado este lunes “el uso de la violencia contra los manifestantes” en Irán y ha reclamado la “liberación inmediata de los detenidos” y el “restablecimiento completo del acceso a internet”. Asimismo, la UE ha recordado que dispone de un “marco legal dedicado” para sancionar a individuos y entidades responsables de “violaciones graves de derechos humanos” en Irán, y ha expresado su disposición a proponer “nuevas sanciones más severas” tras la represión de las protestas. Sin embargo, destacó que cualquier decisión debe ser tomada “unánimemente” por los Estados miembros. Por su parte, la Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, expresó el pasado viernes su solidaridad con el pueblo iraní y con su “legítima aspiración a una vida mejor, libertad y dignidad”, e instó a las autoridades iraníes a “cumplir con las obligaciones internacionales de Irán y garantizar plenamente los derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica”. Entretanto, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha asegurado que está “estudiando” el asunto y ha denunciado que el gobierno iraní “está empezando” a cruzar una línea roja porque “ha muerto gente que no tenía que morir”. Asimismo, ha recordado la reciente intervención militar en Venezuela contra el presidente Nicolás Maduro y ha adelantado que pronto habrá una reunión con los líderes iraníes, que “quieren negociar”, y que se mantiene en contacto con la oposición iraní.