<h6><strong>The Diplomat</strong></h6> <h4><strong>El Gobierno español ha celebrado el cumplimiento de los objetivos de la Fase I del restablecimiento del monopolio estatal sobre el uso de la fuerza en todo el territorio del Líbano.</strong></h4> “El Gobierno de España da la bienvenida al comunicado de las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF) sobre el cumplimiento de los objetivos de la Fase I del restablecimiento del monopolio estatal sobre el uso de la fuerza en todo el territorio del país”, declaró este domingo, 11 de enero, el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado. “España seguirá apoyando a las autoridades libanesas para avanzar en las siguientes fases de la aplicación del plan, a través de FINUL (la misión de la ONU), del apoyo bilateral financiero y del refuerzo de las capacidades de las FAL”, prosiguió. Asimismo, “España insta a todas los actores a respetar la soberanía e integridad territorial del Estado libanés” y a “cumplir sin excepciones con sus obligaciones asumidas en el acuerdo de alto el fuego y con la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad”. Por último, el Gobierno español mantiene” su compromiso con la estabilidad del Líbano” y seguirá “trabajando con los socios europeos y de la región para alcanzar la estabilidad y una paz duradera en Oriente Próximo”, concluye el comunicado. El Ejército de Líbano anunció el pasado jueves que ha logrado el objetivo de controlar el monopolio de las armas al sur del río Litani de forma “efectiva y tangible”, en línea con la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el acuerdo de alto el fuego alcanzado en octubre de 2024 con Israel, que incluye el compromiso del Ejército libanés de imponer el desarme del partido-milicia chií Hezbolá. La Fase I se lleva a cabo en la franja situada al sur del río Litani, donde están desplegados unos 11.000 militares de la FINUL, entre ellos alrededor de 700 españoles. La misión de la ONU está acompañando el proceso de implementación del acuerdo en el terreno. Israel, por su parte, se ha comprometido a retirar sus fuerzas del sur de Líbano, aunque mantiene cinco posiciones militares en suelo libanés y realiza con frecuencia bombardeos y ataques contra supuestos objetivos de Hezbolá en respuesta a supuestas violaciones del alto el fuego.