<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El Gobierno español ha desplegado este viernes, 9 de enero, su acción diplomática al máximo nivel para abordar la situación en Venezuela. Por una parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversó con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y con el líder opositor y declarado “presidente electo” Edmundo González Urrutia, para expresar su deseo de “acompañar al país en esta nueva etapa” y, por otra, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, mantuvo este viernes una conversación telefónica con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, con quien abordó también la situación en Venezuela.</strong></h4> “España respalda una transición pacífica, dialogada y democrática en Venezuela, liderada por los propios venezolanos”, escribió Sánchez en las redes sociales. “Queremos acompañar al país en esta nueva etapa y contribuir a acercar posiciones”, prosiguió. “Así se lo he trasladado a Delcy Rodríguez y a Edmundo González”, anunció. “América Latina sabe que cuenta con el apoyo de España, como le he reiterado esta semana a los presidentes de Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México y Uruguay”, concluyó. “Quiero informar que tuve una conversación telefónica -duró 17 minutos- con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, sobre la situación de Venezuela”, escribió Edmundo González en las redes sociales. “Le manifesté que la liberación de los presos políticos venezolanos no puede ser selectiva y además debe ser verificada, sin duda, libertad plena e incondicional”, explicó. “La comunidad internacional —y España en particular— conoce bien la diferencia entre gestos tácticos y compromisos reales con la democracia y el Estado de derecho”, advirtió. “Venezuela necesita una transición real y para ello debe haber libertad para todos los presos políticos, fin de la persecución, desarme de los grupos paraestatales y respeto a la voluntad popular manifestada en 28 de Julio”, añadió. Por su parte, según informó el Gobierno de Caracas a través de la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), la conversación entre Sánchez y Delcy Rodríguez sirvió para “reconocer la postura del Gobierno de España al condenar los hechos violentos” y para abordar una agenda de dinamización de “las relaciones comerciales y políticas en beneficio de ambas poblaciones bajo un esquema de trabajo conjunto”. Aparte de con Sánchez, la presidenta encargada también conversó con los presidentes de Colombia y Brasil, Gustavo Petri y Luiz Inácio Lula da Silva, y ante los tres mandatarios “reafirmó que la nación mantendrá su defensa, a través de los canales diplomáticos y de la Diplomacia Bolivariana de Paz” y que “la estrategia gubernamental prioriza la vía institucional para preservar la integridad territorial y la estabilidad política en el contexto regional actual”, según la agencia estatal de noticias. <h5><strong>Albares y Marco Rubio</strong></h5> “He mantenido una conversación con e el secretario Marco Rubio sobre la situación en Venezuela”, escribió, por su parte, Albares en las redes sociales. “España está comprometida con el pueblo venezolano en esta nueva etapa”, prosiguió. “También hemos abordado Ucrania y Gaza”, añadió. Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Tommy Pigott, informó de que Marco Rubio y José Manuel Albares abordaron “las operaciones antinarcóticos de Estados Unidos en el Caribe y la necesidad de garantizar una transición de poder adecuada y sensata en Venezuela”. <h5><strong>La postura del Gobierno español</strong></h5> Desde el asalto de las fuerzas militares estadounidenses a Venezuela, que tuvo lugar el pasado sábado, 3 de enero, por orden del presidente Donald Trump y que concluyó con el derrocamiento y secuestro del presidente Nicolás Maduro, el Gobierno español ha insistido en defender “la vigencia de un orden internacional basado en normas” y en advertir de que la intervención norteamericana representa “un precedente muy preocupante para la paz de la región y el mundo”. El presidente del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, advirtió el mismo día del asalto de que, de la misma manera que “España no reconoció al régimen de Maduro” tras las elecciones presidenciales de julio de 2024, tampoco “reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”. El propio jefe del Ejecutivo insistió este jueves, ante la Conferencia de Embajadores, en que “España seguirá haciendo todo lo necesario en defensa del pueblo venezolano, de su soberanía, de su derecho a elegir un futuro democrático sin injerencias externas”. “Que nadie lo dude: vamos a ayudar positivamente a la transición a la democracia en Venezuela, lo vamos a hacer de forma activa, desde el valor que nos otorga la experiencia histórica de nuestro país, para que el futuro de Venezuela sea el que decidan los venezolanos, no un país extranjero, no intereses ajenos a los de los venezolanos”, manifestó. Por su parte, Albares declaró este pasado lunes que el asalto armado contra Venezuela fue “una acción claramente contraria a derecho internacional” y advirtió de que “la utilización de medios violentos y la fuerza tiene que estar completamente fuera” de la política exterior, porque “sienta un precedente muy peligroso para el futuro”. “Los cambios de gobierno a través del uso de la fuerza no traen estabilidad, sino que suelen conducir al caos”, añadió. <h5><strong>EEUU</strong></h5> El mismo día del asalto militar, Donald Trump anunció que Estados Unidos permanecerá en Venezuela el tiempo que sea necesario con el objetivo de “dirigir el país hacia una transición segura y adecuada”. “Ya hemos llegado, pero nos quedaremos hasta que se produzca la transición adecuada. Así que nos quedaremos, nos vamos a hacer cargo para que la transición sea posible”, declaró en rueda de prensa, rodeado por Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth. Asimismo, preguntado sobre la posibilidad de que la líder opositora María Corina Machado presida Venezuela, Trump respondió que “sería muy difícil” porque “no tiene el apoyo o el respeto dentro del país”. De momento, Maduro ha sido sustituido por la hasta ahora vicepresidenta y actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Este pasado miércoles, Marco Rubio anunció ante los periodistas una “segunda fase” de “recuperación para comenzar a crear un proceso de reconciliación a nivel nacional dentro de Venezuela y para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las prisiones o traídas de vuelta al país”. La propia Delcy Rodríguez anunció este viernes, apenas una semana después de la invasión militar norteamericana, que Venezuela y EEUU han iniciado conversaciones preliminares para evaluar la reapertura de sus Embajadas “en el marco de la Diplomacia Bolivariana de Paz”.