Hasta el próximo 14 de junio la Sala Recoletos de la Biblioteca Nacional de Madrid (Paseo de Recoletos, 20-22) presenta la exposición Carmen Martín Gaite. Un paradigma de mujer de letras.
Esta exposición, con motivo del centenario del nacimiento de Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925 – Madrid, 2000), muestra los hitos de su trayectoria vital e intelectual y su legado cultural a través de la selección de fotografías, retratos, manuscritos y mecanoscritos de sus principales títulos y cuadernos, cartas, collages, libros de su biblioteca personal, materiales audiovisuales, objetos personales, y la proyección internacional de la escritora por medio de las traducciones de su obra a lenguas comunitarias y extracomunitarias.
Las distintas áreas de la muestra recorrerán sus antecedentes familiares, su infancia y juventud salmantinas (Guerra Civil, Instituto Femenino de Segunda Enseñanza, primeros escritos y lecturas, Universidad de Salamanca), su llegada a Madrid en 1948 y la aventura de Revista Española (núcleo del grupo de jóvenes prosistas madrileños de los años 50), su matrimonio con Rafael Sánchez Ferlosio, el Premio Nadal de 1957 por Entre visillos, la llamada del ensayo tras la publicación de Ritmo lento, la elección de su lugar en el mundo al final de la década de 1970: habitar la soledad con todas sus fructíferas consecuencias, la significación de Estados Unidos en su vida y obra, la narración del duelo tras la muerte de su hija Marta, y los reconocimientos públicos en el último decenio de su vida o lo que ella llamaba «la edad de merecer».
Esta trayectoria pondrá de manifiesto la heterogeneidad de sus intereses literarios y cómo se desplegaron en distintas direcciones: desde los géneros consabidos (poesía, cuento, novela corta, novela, ensayo y teatro) a ese híbrido que su hija bautizó como cuaderno de todo, desde la investigación histórica a la crítica literaria, desde el artículo de opinión al collage, desde las adaptaciones teatrales de los clásicos y los guiones para televisión a la traducción literaria de seis lenguas (inglés, francés, italiano, portugués, gallego y rumano). Con una mirada presidida por la curiosidad y con una vocación de testigo del devenir de la España en la que le tocó vivir, su trayectoria intelectual constituye un paradigma de lo que se podría denominar «mujer de letras». Es difícil encontrar otro ejemplo de escritora con mayor variedad de intereses en la cultura española del siglo pasado.


