<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>Los Gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay han expresado su “rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela”, que “constituyen un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”.</strong></h4> En un comunicado conjunto publicado este domingo, 4 de enero, un día después del derrocamiento y captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a manos del Ejército de Estados Unidos por orden del presidente Donald Trump, los seis Gobiernos expresan su “profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela”. Estos hechos, prosigue el texto, “contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas” y constituyen “un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”. Asimismo, los países firmantes reiteran que “la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”. “Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”, advierten. “Reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional”, continúa el comunicado conjunto. Los seis Gobiernos instan también al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y a los Estados miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes “a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”. “Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”, concluye el comunicado, un día después de que Donald Trump anunciara que Estados Unidos permanecerá en Venezuela el tiempo que sea necesario con el objetivo de “dirigir el país hacia una transición segura y adecuada”. “La situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”, escribió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en las redes sociales. “El Gobierno de España, junto a los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y México, expresamos en este comunicado nuestra preocupación frente a los hechos ocurridos en Venezuela”, añadió.