Eduardo González
El representante de España ante la ONU, Héctor Gómez, advirtió este lunes ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela “constituye un precedente muy preocupante para la paz de la región y el mundo”. Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió “el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de todos los Estados”, tanto en Ucrania, como en Gaza y Venezuela, y expresó su “plena solidaridad con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia”.
“El respeto a la soberanía y a la integridad territorial de todos los Estados es un principio innegociable, de Ucrania a Gaza, pasando por Venezuela”, escribió Sánchez en las redes sociales. “España estará siempre en el compromiso activo con Naciones Unidas y en la plena solidaridad con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia”, añadió.
Por su parte, Héctor Gómez intervino este viernes en la sesión especial del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Venezuela, en la que aseguró que “España defiende la vigencia de un orden internacional basado en normas” y advirtió de que la intervención militar en Venezuela (no mencionó expresamente a Estados Unidos) supone “un precedente muy preocupante para la paz de la región y el mundo”.
“Los recursos naturales de un país son parte de su soberanía”, prosiguió, en referencia al interés del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por hacerse por el petróleo de Venezuela. “Compartimos que la lucha contra el crimen organizado es una prioridad, pero desde la legalidad internacional”, añadió, respecto a la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por sus supuestos vínculos con el narcotráfico.
Gómez recordó también que España no reconoció la victoria de Maduro en las elecciones presidenciales de julio de 2024, dio protección a los opositores perseguidos por el régimen y condenó la violación de los derechos humanos y las libertades en Venezuela. No obstante, advirtió de que estos principios no pueden imponerse por la violencia, sino a través del diálogo entre venezolanos, porque “la fuerza jamás trae más democracia”.
En el debate, la secretaria general adjunta de Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, afirmó que la operación militar estadounidense para capturar a Maduro vulnera los principios básicos del derecho internacional y recordó, en nombre del secretario general, António Guterres, que la Carta de la ONU prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de un Estado.
El representante de Venezuela, Samuel Moncada, denunció la “violación flagrante” de la Carta de la ONU y el derecho internacional por parte de Estados Unidos y advirtió de que el Consejo de Seguridad comprometería la credibilidad del Derecho Internacional y su propia autoridad si no condenase “de manera clara e inequívoca el uso de la fuerza contra la República Bolivariana de Venezuela”.
“Venezuela exhorta a este Consejo de Seguridad a asumir plenamente su responsabilidad y que se exija al Gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela”, manifestó.
Por su parte, el representante de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, defendió la operación contra Maduro, un “presidente entre comillas” que no ha sido “elegido democráticamente”, y aseguró que el mandatario venezolano se enfrenta a las acusaciones por narcotráfico “desde hace décadas” y que existen “evidencias abrumadoras” contra Maduro y su esposa, Cilia Flores, que serán presentadas ante la Justicia estadounidense.
El embajador ruso, Vasili Nebenzia, condenó la “agresión armada” en Venezuela y acusó a Estados Unidos de violar “todas las normas del derecho internacional”, mientras que el representante de China, Geng Shuang, afirmó que el ataque militar ha “pisoteado la soberanía venezolana” y vulnerado los principios de igualdad entre Estados y no injerencia en los asuntos internos.
PP y Sumar
Por su parte, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, declaró tanto en la Cadena SER como en TVE que la posición de su partido y de su líder, Alberto Núñez Feijóo, respecto al derrocamiento y captura de Nicolás Maduro durante el asalto militar de Estados Unidos es “clarísima” y advirtió, respecto al Gobierno, de que “no pueden apelar hoy al Estado de derecho y por tanto al derecho internacional quienes han tolerado, habilitado y ayudado al régimen criminal de Maduro”.
Ernest Urtasun, ministro de Cultura y portavoz de Sumar (la formación minoritaria en el Gobierno de Pedro Sánchez), declaró a TVE que el ataque de EEUU a Venezuela ha sido un “atropello” a toda la arquitectura jurídica construida después de la Segunda Guerra Mundial y supone “una vulneración gravísima del derecho internacional”. “Hay que empezar a dejar de considerar a Trump y EEUU como principal aliado y proveedor de seguridad, y verlo como un peligro del derecho internacional”, declaró Urtasun, quien instó, por ello, a avanzar lo “más rápido posible hacia la “autonomía política y militar europea”.
