<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha pedido al Gobierno que condene el reciente golpe de Estado en Guinea-Bissau y que exija, a través de la vía diplomática bilateral y ante los organismos internacionales, el restablecimiento del orden constitucional democrático, la liberación de los detenidos y el restablecimiento de los derechos civiles y democráticos en el país.</strong></h4> En una Proposición no de Ley registrada el pasado 9 de diciembre para su debate en la Comisión De Asuntos Exteriores, el Grupo Parlamentario Mixto, a instancia del diputado del BNG, Néstor Rego Candamil, recuerda que, “el pasado 26 de noviembre, una junta militar tomó el poder en Guinea Bissau, anunció la destitución del presidente Umaro Sissoco Embaló, suspendió el proceso electoral en curso, intervino en los medios de comunicación, impuso un toque de queda y prohibió manifestaciones y concentraciones”. En esos primeros momentos, prosigue, los militares detuvieron a una serie de personalidades, entre las que figura Domingos Simões Pereira, quien fue primer ministro de Guinea Bissau entre 2014 y 2015 y actual presidente de la Asamblea Popular Nacional. “Los hechos ocurrieron en vísperas de la fecha fijada para anunciar los resultados de las elecciones generales, un proceso que se desarrolló sin la participación del principal partido de la oposición, el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), y de su candidato, Domingos Simões Pereira, tras ser excluido de la carrera electoral”, prosigue el texto. Precisamente, en el momento de su detención, Simões Pereira se encontraba en la sede de campaña de Fernando Dias, el candidato independiente al que el PAIGC dio su apoyo tras ser excluido del proceso electoral. Por tanto, según el BNG, “las acciones militares impidieron el anuncio de los resultados de las elecciones legislativas y presidenciales en curso, al tiempo que ocuparon la sede del candidato de la oposición y detuvieron ilegalmente a Domingos Simões Pereira, líder del PAIGC, así como a otras personas del ámbito político y representantes ciudadanos”. “La familia del político detenido, junto a diferentes organizaciones sociales y políticas, llamó a toda la comunidad internacional a actuar con decisión para restablecer el orden constitucional democrático en Guinea Bissau y exigir la liberación de Domingos Simões Pereira junto a los demás líderes políticos y ciudadanos detenidos ilegalmente”, prosigue. “El BNG se suma a esta petición y exige al Gobierno que condene las acciones perpetradas para impedir la manifestación de la voluntad legítima del pueblo de Guinea Bissau y la consiguiente limitación de los derechos fundamentales en el país y la persecución de los derechos políticos de los ciudadanos, pero también una acción decidida, a través de la vía diplomática bilateral y de los organismos internacionales de los que forma parte el Estado español, para lograr la liberación de las personas detenidas y el restablecimiento de los derechos civiles y democráticos en Guinea Bissau”, añade. “En resumen, exigimos el impulso urgente de acciones en el ámbito internacional que permitan el restablecimiento inmediato del orden constitucional y democrático, la liberación de autoridades y líderes políticos detenidos ilegalmente, así como el pleno respeto a los derechos humanos”, concluye la Proposición no de Ley. <h5><strong>El golpe de Estado y la “preocupación” de España</strong></h5> El pasado 27 de noviembre, un día después del golpe de Estado, el Gobierno español expresó su “preocupación por los acontecimientos” en Guinea-Bissau” e hizo un llamamiento “a la calma, al diálogo y al respeto de las normas democráticas y constitucionales del país”. “España reitera su firme compromiso con la democracia en Guinea-Bissau y espera un rápido restablecimiento de la normalidad institucional, que permita la reanudación del proceso electoral tras las elecciones del pasado domingo 23 de noviembre”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado. Un grupo militar liderado por el general Horta N’ta tomó el poder un día antes de la publicación de los resultados de las elecciones generales. Los militares han suspendido el proceso electoral en curso, han ordenado el cierre de las fronteras y del espacio aéreo del país “hasta nueva orden” y han decretado el cierre de las instituciones y la suspensión de las actividades de “los órganos de comunicación social”. Los militares golpistas (autodenominados “Alto Comando Militar para el Restablecimiento de la Seguridad Nacional y el Orden Público”) nombraron presidente del nuevo gobierno de transición al mismo general N’ta, quien hasta ahora ejercía el cargo de jefe del Estado Mayor del presidente saliente y candidato a la reelección, Umaro Sissoco Embaló. Los golpistas destituyeron de forma “inmediata” al presidente Embaló, quien fue detenido. Su principal rival en las elecciones, Fernando Dias da Costa, acusó a Embaló de haber perpetrado el golpe de Estado para evitar su derrota. Los dos candidatos se habían proclamado vencedores en los comicios. El general Horta N’ta justificó el golpe de Estado por la necesidad de poner fin a la “intensa actividad de grupos vinculados al narcotráfico”, que, “aprovechándose del proceso electoral, han intentado manipular y, en última instancia, capturar la propia democracia”, y aseguró que el objetivo del gobierno de transición, de un año de duración, es acabar con el momento “difícil y delicado” que vive su país y combatir el narcotráfico y la corrupción.