Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea se reúnen hoy en Copenhague en un encuentro informal de dos días, conocido como Gymnich. La cita, organizada bajo la Presidencia rotatoria de Dinamarca, servirá para abordar dos de los principales desafíos de la política exterior europea: la agresión rusa contra Ucrania y la inestabilidad en Oriente Medio.
El formato Gymnich, que excluye a asesores y permite un debate más abierto, busca favorecer un intercambio estratégico entre los Veintisiete en un momento de fuerte presión internacional. La coordinación del apoyo a Kiev —militar, financiero y político— volverá a centrar buena parte de la discusión, con el trasfondo de la fatiga bélica y las dificultades en el suministro de armamento.
La agenda incluye además un análisis de la situación en Oriente Medio tras la escalada de violencia y la implicación de actores regionales. Bruselas quiere mantener la unidad europea en un contexto marcado por la fragmentación internacional y por las tensiones en el vecindario inmediato de la UE.
La Alta Representante, Kaja Kallas, participa en la cita, que busca también reforzar la posición común de la Unión de cara a los próximos encuentros internacionales, incluido el marco de Naciones Unidas.