Xabier González Barkos
La sede de la OTAN en Bruselas acogió este 3 de abril de 2025 la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Alianza Atlántica, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, incertidumbres en las relaciones transatlánticas y un creciente cuestionamiento sobre el compromiso de Estados Unidos con la seguridad europea.
Presidida por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, la reunión contó con la participación de los ministros de los 31 Estados miembros, además del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio. Su presencia generó una atención especial, ya que las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre una posible retirada estadounidense de la OTAN han sembrado dudas entre los aliados europeos. Rubio, sin embargo, intentó disipar estas preocupaciones, asegurando que Washington sigue comprometido con la defensa colectiva, aunque instó a los países europeos a asumir una mayor carga financiera en la Alianza.
Reclamo de EE. UU. y tensiones comerciales
Uno de los puntos clave abordados en la reunión fue el llamamiento de EE. UU. a un incremento significativo en el gasto en defensa de los aliados. Rubio propuso que los países de la OTAN apunten a un 5% del PIB destinado a seguridad, muy por encima del umbral del 2% que actualmente solo cumplen algunos Estados. Esta demanda responde al interés de la Casa Blanca por reducir el peso financiero de EE. UU. dentro de la OTAN y fortalecer las capacidades militares europeas.
Paralelamente, la reunión se produjo en un clima de tensiones económicas entre ambas orillas del Atlántico. La imposición de aranceles del 20% por parte de EE. UU. a productos europeos, especialmente industriales y agrícolas, ha sido recibida con fuertes críticas. El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó estas medidas de “brutales e infundadas”, advirtiendo que Europa podría responder con represalias comerciales si Washington no revierte su política proteccionista.
Ucrania y las relaciones con Rusia
El conflicto en Ucrania sigue siendo una de las mayores preocupaciones estratégicas para la Alianza. Durante la reunión, varios ministros expresaron su inquietud por el enfoque unilateral de EE. UU. en las conversaciones con Moscú, que han dejado a los aliados europeos al margen de las negociaciones. Desde la OTAN se reiteró el compromiso de continuar apoyando a Kiev, con más de 20.000 millones de euros comprometidos en los primeros meses de 2025, pero crece la preocupación sobre el papel que jugarán los europeos en una posible resolución diplomática del conflicto.
Participación de España
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, mantuvo una conversación previa con Rubio en la que se abordaron las relaciones bilaterales y la cooperación en materia de seguridad y comercio. España, como otros miembros de la OTAN, ha recibido presiones para aumentar su gasto en defensa, algo que el Gobierno de Pedro Sánchez evalúa con cautela, dado el impacto que tendría en las cuentas públicas.
Conclusión
La reunión ministerial dejó claro que la OTAN atraviesa una fase de redefinición. Mientras EE. UU. empuja por una mayor inversión en defensa y adopta medidas comerciales que afectan a sus aliados, Europa busca mantener la cohesión interna y garantizar que su voz sea escuchada en los asuntos estratégicos globales. En este equilibrio inestable, la Alianza debe demostrar que su unidad sigue siendo su mayor fortaleza en un mundo cada vez más polarizado.