Aroa Fandiño
Experta en Derecho europeo y colaboradora de la Fundación Alternativas.
El 24 de febrero de 2025 se cumplieron tres años desde el inicio de la agresión a gran escala de la Federación Rusa contra Ucrania, un acto que ha desafiado los principios fundamentales del derecho internacional y los valores democráticos europeos. En este complejo escenario, el Consejo de Europa ha desempeñado un papel crucial en la condena de la guerra de agresión, la protección de los derechos humanos y la exigencia de rendición de cuentas. La pertenencia de Ucrania a esta organización reafirma su integración en la comunidad política del continente europeo y su compromiso con los principios de democracia, Estado de derecho y derechos humanos.
Sanciones Desde el inicio de la guerra, el Consejo de Europa ha implementado medidas decisivas para apoyar a Ucrania y sancionar la agresión rusa. La primera y más significativa fue la expulsión de la Federación Rusa en marzo de 2022, una decisión sin precedentes que reafirmó que la pertenencia a la organización implica el respeto estricto a sus normas y principios. En paralelo, el Consejo ha desarrollado un plan de acción integral para fortalecer la capacidad institucional del país, promover la justicia y garantizar la protección de los derechos humanos. Este compromiso quedó reflejado en el Plan de Acción 2023-2026, titulado “Resiliencia, Recuperación y Reconstrucción”, que brinda apoyo a las reformas democráticas de Ucrania y contribuye a las aspiraciones de adhesión del país a la Unión Europea.
Uno de los pilares de la estrategia del Consejo de Europa ha sido la exigencia de rendición de cuentas por los crímenes cometidos durante la guerra. En la Cumbre de Reikiavik en mayo de 2023, los jefes de Estado y de Gobierno acordaron la creación de un Registro de Daños y Perjuicios, que cuenta con el apoyo de la mayoría de miembros del Consejo de Europa, así como de varios países no miembros, entre ellos Canadá, Japón y Estados Unidos, como primer paso para garantizar la compensación a las víctimas de la agresión rusa. Asimismo, se ha avanzado en las conversaciones para el establecimiento de un Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania, cuyo objetivo es juzgar a los responsables de la guerra, reafirmando el principio de que no puede haber impunidad para los crímenes internacionales.
Apoyo humanitario
La guerra ha generado una crisis humanitaria sin precedentes en Europa, con millones de ucranianos desplazados dentro y fuera del país. En este contexto, el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa ha destinado importantes fondos a la ayuda de emergencia y al apoyo para la integración de los desplazados. Además, el Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa ha instado en repetidas ocasiones a los Estados miembros a coordinar esfuerzos para garantizar la protección de los refugiados facilitando su integración en las sociedades de acogida.
Protección de la infancia
Uno de los aspectos más alarmantes del conflicto ha sido el impacto devastador sobre los menores ucranianos. Miles han sido deportados ilegalmente a Rusia o a territorios ocupados, mientras que millones han sido desplazados de sus hogares. En respuesta, el Consejo de Europa ha emitido una declaración urgiendo a las autoridades a garantizar el retorno inmediato de los menores trasladados de manera ilegal. Como medida concreta, se ha creado un Grupo de Consulta sobre los Menores de Ucrania para facilitar el diálogo y el intercambio de información entre los Estados miembros.
Para reforzar estos esfuerzos, el Secretario General, Alain Berset, ha designado a Thórdís Kolbrún Reykfjord Gylfadóttir (Islandia) como su Enviada Especial para la situación de los menores de Ucrania. Su misión es sensibilizar sobre los desafíos que enfrentan los menores ucranianos, promover los estándares del Consejo de Europa y coordinar esfuerzos internacionales e internos para su protección.
Reafirmar los valores europeos
La guerra en Ucrania ha puesto a prueba la solidez de las instituciones internacionales encargadas de proteger los derechos humanos y la democracia. La acción del Consejo de Europa en estos tres años ha sido crucial para reafirmar los valores europeos y la importancia de un orden basado en normas internacionales. La lucha contra la impunidad y el compromiso con la justicia han quedado reflejados en medidas concretas, como el Registro de Daños y el futuro Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania.
En un contexto global de incertidumbre, la unidad de los Estados democráticos en la defensa del derecho internacional es más necesaria que nunca. Ucrania no solo resiste la agresión, sino que también avanza hacia un futuro europeo basado en los principios de democracia, justicia y paz. Como afirmó Alain Berset en su discurso durante la conmemoración del tercer aniversario del inicio de la guerra: «Tres años después, nuestro apoyo es total. El Consejo de Europa está al lado de Ucrania (…) Porque el futuro de Ucrania es europeo. Este futuro lo estamos escribiendo juntos. Basado en los valores que compartimos: Los de una Ucrania libre y soberana; Los de una paz justa y duradera; Los valores de una Europa fuerte y unida. En todo nuestro continente y en el mundo.»