<h6><strong>Eduardo González</strong></h6> <h4><strong>El Consejo de Ministros autorizó este martes la Estrategia de Acción Exterior 2025-2028, cuyos principales ejes serán la defensa del proyecto europeo y de la capacidad de la UE para asumir “mayores responsabilidades en su propia seguridad” y que incluye un “replanteamiento del despliegue diplomático y consular de España”.</strong></h4> “En un contexto internacional complejo y cambiante”, en el que España cuenta con “el mayor peso internacional de su historia”, la nueva Estrategia “responde a las preguntas de qué papel jugamos, qué papel queremos jugar, cuáles son nuestros intereses y con qué valores nos identificamos y qué valores defendemos”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Esta Estrategia, que es la hoja de ruta de la política exterior de España para los próximos cuatro años, se ha elaborado en coordinación con el resto de Ministerios y con la participación de grupos parlamentarios, sector privado, sociedad civil y decenas de expertos en relaciones internacionales. Una vez tramitado el texto y remitido a las Cortes Generales para su conocimiento y debate, José Manuel Albares comparecerá ante las Comisiones de Exteriores del Congreso y del Senado para explicar las grandes líneas y los objetivos de esta Estrategia. Tras ello, el Consejo de Ministros aprobará definitivamente el documento. La Estrategia, según explicó el ministro, parte de “tres grandes ejes”. El primero, prosiguió, es el “compromiso claro” de España “con el proyecto europeo·”, porque “una España más próspera y segura pasa por una Europa más próspera, más cohesionada y más segura”. Por ello, el Gobierno español apoya, con la nueva Estrategia, “un salto cualitativo tanto en las políticas europeas comunes como en la financiación de las mismas, con un presupuesto europeo más ambicioso y una reforma del proceso de toma de decisiones en Bruselas que extienda la mayoría cualificada a nuevos ámbitos”. Asimismo, defiende la continuación del proceso de ampliación de la UE, la asunción de “más responsabilidades por parte de Europa en su propia seguridad en todos los ámbitos”, incluidas la energía, la tecnología y la defensa; la apuesta “por el pilar europeo de derechos sociales”, una mayor atención a la vecindad sur y una mejora de la competitividad europea. “Apostamos por profundizar el mercado único, por culminar la Unión Bancaria, reforzar el papel internacional del euro, aprovechar todo el dinamismo de la transición ecológica y de la transformación digital”, explicó. “En suma, tenemos que integrar la perspectiva de seguridad económica dentro de la construcción europea, reduciendo vulnerabilidades y dependencias críticas, anticipando amenazas, incluida la coerción económica, y ampliando nuestra red de socios comerciales”, añadió. El segundo eje de la Estrategia, explicó, es la defensa de “una España comprometida con valores como la paz, el multilateralismo, la democracia, un orden internacional basado en los derechos humanos y en la paz”, para lo cual es necesario “reformar y reforzar el multilateralismo, hacerlo más inclusivo, más democrático, más representativo”. Por último, el tercer eje es la apuesta por “una España que contribuya a la paz y la seguridad mundiales”. “España y Europa deben asumir mayores responsabilidades en su propia seguridad y, para eso, hay que reforzar la arquitectura de control de armamentos, de no proliferación, de desarme y mantener un compromiso firme en la lucha contra el terrorismo”, declaró. “En suma, la paz en el mundo y el Derecho Internacional, su defensa, recorren esta estrategia”, añadió. “Apoyamos también a los tribunales internacionales, todo aquello que conlleve a luchar contra la impunidad en situaciones tremendas como vemos hoy en Ucrania o en Gaza”, agregó. <h5><strong>Instrumentos de la acción exterior</strong></h5> Este tercer eje, según Albares, incluye también “la seguridad de los ciudadanos en el exterior” “Ya son tres millones de españoles los que residen en el exterior” y, por ello, la Estrategia prevé un “importante plan de renovación de la red consular”. En este sentido, uno de los objetivos de la Estrategia, explicó, es “repensar los instrumentos de nuestra acción exterior”. “Por eso, posteriormente a la Estrategia, vamos a replantearnos el despliegue diplomático y consular que tiene España, dónde estamos, dónde deberíamos estar, cómo adecuarlo”, prosiguió. “Es algo que ya llevamos tres años haciendo, nos hemos dotado de una nueva sede (del Ministerio) acorde al siglo XXI, estamos abriendo nuevos consulados en el Reino Unido, en China, en Cuba, estamos renovando consulados como el de Londres y cancillerías como la de Roma, hay un plan de digitalización consular dotado de 115 millones y prevemos aumentos salariales muy importantes al personal laboral en el exterior”, explicó Albares. “Vamos a utilizar todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance, además del Servicio Exterior de España, todo lo que toca a la diplomacia pública, a la redes de Casa, de Fundaciones Consejos, la Fundación Carolina, la FIAP, el Instituto Cervantes, la diplomacia científica y tecnológica y la diplomacia económica y comercial”, concluyó.