Siria después de Al Assad: ¿hacia dónde? Transición y desafíos de la posguerra es el título de la mesa redonda que organiza Casa Árabe de Madrid mañana miércoles a las 19 horas, con la participación de Rim Turkmani, investigadora principal del London School of Economics; Azzam Al Kassir, experto en seguridad e islam político, y Dima Moussa, miembro de la Coalición de la Oposición Siria. Inscripciones para asistir en este enlace o en directo en Youtube. En inglés, con interpretación simultánea al castellano. Foto©Dimitry Fomin.
Tras la caída de Bashar al-Assad, Siria enfrenta un complejo proceso de transición política marcado por luchas de poder internas, la reconstrucción de un Estado devastado por la guerra y la influencia de múltiples actores internacionales. La ausencia de un liderazgo centralizado ha dado lugar a una pugna entre facciones opositoras, grupos islamistas y milicias locales, dificultando la estabilidad del país. A nivel geopolítico, potencias como Rusia, Irán, Turquía y Estados Unidos buscan asegurar sus intereses en la región, ya sea mediante el respaldo a grupos armados o la intervención directa en el proceso de reconstrucción. En paralelo, la ofensiva israelí que ha devastado Gaza también ha afectado al sur de Líbano y a los Altos de Golán, territorio estratégico sirio bajo ocupación desde 1967 y anexado por Israel en 1981.
Mientras tanto, la población civil sigue sufriendo las consecuencias de años de conflicto y sanciones económicas, con una crisis humanitaria que requiere un esfuerzo internacional coordinado para garantizar la seguridad y el acceso a servicios básicos, en un contexto de millones de desplazados internos y refugiados intentando regresar a un país devastado por años de guerra. Además de los actores estatales, facciones kurdas, grupos islamistas y organizaciones de resistencia locales juegan un papel clave en la configuración del nuevo régimen, haciendo de Siria un tablero geopolítico altamente volátil con un futuro aún incierto.