Eduardo González
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el Real Decreto por el que se concede la máxima protección patrimonial a la sede de Casa Árabe en Madrid, como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento.
La catalogación como BIC de la sede de Casa Árabe, situada en las antiguas Escuelas Aguirre, tiene por objeto la protección patrimonial de sus valores históricos y artísticos, así como aumentar su conocimiento y tomar las medidas adecuadas para su correcta conservación.
El edificio, obra del arquitecto Emilio Rodríguez Ayuso, terminado en 1886, es uno de los principales ejemplos madrileños de la llamada arquitectura neomudéjar, tendencia historicista de gran complejidad y expresividad, surgida a finales del siglo XIX. Situado en el número 62 de la calle Alcalá, junto a la entrada norte del Parque del Retiro, se incluye en la actualidad en la delimitación del conocido como Paisaje de la Luz, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2021.
Las Escuelas Aguirre nacieron a iniciativa del filántropo Lucas Aguirre y Juárez, empresario conquense cuyo interés por la cultura y la educación le llevaron a emplear parte de su fortuna en la fundación de escuelas con métodos pedagógicos innovadores para la época.
El conjunto, que pertenece al Ayuntamiento de Madrid, ha acogido distintos usos a lo largo de los años. En marzo de 2008, el Ayuntamiento de Madrid, tras un trabajo de remodelación moderna de sus espacios interiores, cedió a Casa Árabe el edificio, que es desde entonces la sede de la institución en Madrid.
Casa Árabe es una entidad de la diplomacia pública española que opera como centro estratégico en las relaciones de España con el mundo árabe. Su consorcio está integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Junta de Andalucía, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y el Ayuntamiento de Córdoba.
Desde su fundación en julio de 2006, Casa Árabe -que cuenta con dos sedes, en Madrid y Córdoba- desempeña sus labores como activa plataforma y herramienta de la diplomacia pública española, integrando sus acciones en la Red de Casas junto con Casa de América, Casa Asia, Casa África, Casa del Mediterráneo y Centro Sefarad-Israel.
En la declaración como Bien de Interés Cultural se incluyen tanto el edificio principal, de volumen rectangular y simétrico, como los dos pabellones ubicados en el jardín, rodeado por una valla. El edificio principal se concibió organizado en dos plantas, con espacios educativos de una gran innovación para la época, y cuenta sobre el núcleo con una torre de 37 metros que consta de dos cuerpos, uno de ladrillo y otro metálico acristalado, situada en la parte central de la fachada principal.
Para su construcción se utilizaron muros de carga de ladrillo aparejados a tizón o a la española en los que se incluyeron los diferentes adornos de fachada con los rehundidos y salientes. Su elemento más característico es la fachada de ladrillo a cara vista, que oculta una complicada distribución interna de ladrillos y juntas que no ha variado a pesar de las múltiples reformas que han transformado tanto su aspecto exterior como interior a lo largo de los años.