Eduardo González
La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), doce Comunidades Autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) van a aportar 1,8 millones de euros en 2024 para atender la situación de los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia) y los desplazados por la violencia en Níger, Palestina y Sudán y la crisis migratoria en el Darién (Centroamérica).
Según anunció la AECID con motivo de la celebración del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que tuvo lugar este pasado jueves, la colaboración entre la Agencia, las comunidades de Galicia, Andalucía, Asturias, Cantabria, Canarias, Extremadura, Baleares, Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla y León y la FEMP se desarrollará en el marco del convenio entre la cooperación descentralizada y la AECID para la actuación humanitaria.
De acuerdo con el último Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en 2024 “se ha llegado al récord de 120 millones de personas que han tenido que abandonar su hogar de manera involuntaria. El 40% de estas personas son niños y niñas.”
Con el objetivo de prestar apoyo a la población refugiada y desplazada internamente, así como a las comunidades de acogida, AECID, CCAA y FEMP aportarán un total de 1,8 millones de euros correspondientes al ejercicio 2024 para apoyar la respuesta humanitaria en Sudán y los países vecinos, los campamentos de población saharaui refugiada en Tinduf, Palestina, Níger y el Darién, a razón de casi medio millón de euros para cada uno de estos ámbitos.
En Sudán, el conflicto armado ha desplazado a millones de personas desde abril de 2023. Actualmente, es la mayor crisis de desplazamiento interno del mundo, por lo que se continuará apoyando al ACNUR, priorizando la salud, educación y medios de vida para las personas refugiadas y las comunidades que las acogen en Sudán del Sur y Chad.
En Níger, la cooperación feminista que guía la acción humanitaria española canaliza la ayuda a través del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP), con el objetivo de apoyar a mujeres, adolescentes y niñas desplazadas, retornadas y de las comunidades de acogida, afectadas por la crisis de seguridad en la región de Tillaberi, enfocándose en la salud sexual y reproductiva y en la protección contra la violencia sexual.
La población saharaui, refugiada desde hace más de cuatro décadas en los cinco campamentos del desierto argelino de Tinduf, depende casi totalmente de la ayuda humanitaria internacional, en la que España se sitúa como principal donante. En una tradicional línea de continuidad, la cooperación descentralizada y la AECID renuevan su apoyo conjunto al Programa Mundial de Alimentos (PMA), centrado en abordar la inseguridad alimentaria y la desnutrición, exacerbadas por la inflación y los altos costes del transporte internacional.
En Palestina, el agravamiento del conflicto está teniendo profundas repercusiones en la salud mental de niños, niñas y adolescentes, por lo que la cooperación descentralizada y la AECID apoyarán a UNICEF para proporcionar servicios de protección infantil y apoyo psicosocial en Gaza y Cisjordania.
En el continente americano, el Darién, una zona de tránsito peligrosa en la frontera entre Panamá y Colombia, la Cooperación Española se ha aliado con la Cruz Roja Panameña, en una clara apuesta por la localización de la ayuda, reforzando los servicios de salud, agua, saneamiento, higiene y protección para las personas en tránsito, especialmente mujeres, niñas y niños.
El actual convenio entre la cooperación descentralizada y la AECID para la actuación conjunta y coordinada en materia de acción humanitaria está vigente desde noviembre de 2023, con una vigencia de cuatro años. El origen de esta iniciativa de la AECID se remonta a 2015. Desde entonces, mantiene la finalidad de coordinar la gestión pública en la acción humanitaria española, poniendo en común recursos financieros, humanos y técnicos en aras de la mejora del impacto y la calidad de la acción humanitaria española.
Hasta la fecha, gracias a este instrumento, la AECID y las CCAA han destinado más de 15 millones de euros a poblaciones en situación de crisis humanitarias prolongadas, así como en casos de emergencias sobrevenidas.