Ana Pastor, durante su discurso./ Foto: ARR / La Razón
The Diplomat. 07/12/2017
El Congreso de los Diputados festejó ayer el Día de la Constitución, 39 años después de su promulgación. En medio del debate sobre su reforma, la presidenta de la Cámara Baja, Ana Pastor, elogío las virtudes de la Carta Magna como el mejor instrumento para frenar los ataques de quienes pretendían romper el sistema legal y democrático.
La clara alusión de Pastor al desafío independentista en Cataluña se produjo en presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la mayoría de los miembros de su Gabinete, así como de los líderes de los principales partidos de la oposición.
La presidenta de la Cámara Baja señaló que «cuando algunos han intentado saltarse la ley, rompiendo las reglas del juego, la Constitución se ha revelado como el instrumento eficaz y necesario para salvaguardar la soberanía del pueblo español, garantizar la continuidad histórica de España y para proteger el pacto de convivencia que la misma Constitución representa».
Ana Pastor no habló directamente de la reforma de la Carta Magna, pero sí aludió a la «necesidad» de encarar el futuro común y «reflexionar en profundidad para incorporar los cambios y transformaciones» que permitan dar continuidad a la «historia de éxito» que ha escrito España. En los corrillos que se produjeron con distintos políticos tras su discurso sí que se abordó esta cuestión.
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Numerosos embajadores acudieron al Congreso a festejar el Día de la Carta Magna
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Rajoy expresó tres ideas. La primera: “No voy a aceptar de ninguna manera que se rompa la soberanía nacional, para mí lo que sea España lo deciden todos los españoles y no una parte de ellos». La segunda: ”Es muy importante que la Constitución, su reforma, se haga con un consenso muy generalizado, como en 1978. Una Constitución, por mayoría, no se puede reformar, eso es un disparate». Y la tercera: “Es muy importante también que cada uno diga qué es exactamente lo que hay que reformar».
El secretario general del PSOE, Pedro Sanchez, abogó por la reforma de la Constitución de 1978, no solo para acometer una actualización y mejora del modelo territorial, sino también para reconocer nuevos derechos y libertades y «para forjar grandes consensos, dar estabilidad y dar seguridades a los jóvenes».
Mientras, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, consideró que el «gran acuerdo» que supuso la Ley Fundamental de 1978 «está roto» y es necesario «un gran diálogo de país» para garantizar, por ejemplo, los servicios públicos.
Un elevado número de embajadores estuvo presente en los actos del Día de la Constitución para expresar su respaldo al Estado de Derecho en España. Entre otros, acudieron los embajadores de Alemania, Italia, Polonia, Suecia, Eslovenia, Ucrania, Bosnia, Rumanía, Chipre, Estonia, Israel, Palestina, Emiratos, Yemen, Guatemala y Vietnam.