Carnet de conducir para las saudíes

 

Javier Fernández Arribas

Director de Atalayar

 

La autorización del gobierno de Arabia Saudí a las mujeres para que puedan conducir vehículos representa un cambio notable en la política exhaustivamente restrictiva del Reino y en su interpretación wahabí del Corán. Durante décadas, las imposiciones rigoristas de los wahabíes han colocado a la mujer en un plano servicial y decorativo de unas vidas excesivamente acomodadas gracias a la explotación del petróleo. Sin embargo, el oro negro tiene fecha de caducidad, aunque las previsiones más agoreras se han venido equivocando durante muchos años, y el nuevo hombre fuerte del Reino, el príncipe heredero Mohamed Bin Salman ha emprendido una serie de reformas bajo el epígrafe de Visión 2030 donde la diversificación económica y comercial es esencial para al más inmediato futuro de Arabia Saudí.

 

Por cierto, durante su reciente visita colocó a España como socio preferente donde las empresas españolas de infraestructuras, transporte e hidrocarburos juegan un papel destacado. Pero las reformas económicas no bastan para afrontar una nueva etapa donde la sociedad debe asumir una dinámica de usos y comportamientos muy diferente para adaptarse a la globalización y a las nuevas tecnologías, como otros países de la región como losEmiratos Árabes Unidos. Son conocidas las medidas anticorrupción en las más altas esferas donde destacados príncipes han sido obligados a pagar millonarias multas para evitar dar con sus huesos en la cárcel o ver embargas sus fortunas como responsables de someter a un expolio permanente al Estado.

 

Hacía falta una serie de medidas sociales que colocaran a la sociedad saudí en otros niveles de modernidad y de respeto a los derechos de las mujeres. La decisión más llamativa fue la de permitir conducir a las mujeres con la concesión de los correspondientes carnets. Los diez primeros ya han sido entregados. En unos días se repartirán otros 2.000 permisos de circulación. Además de su valor como gesto de apertura, la posibilidad de poder conducir representa para la mujer una enorme capacidad de movilidad que le permite opciones de trabajo y de estudio que antes se veían mermadas por la necesidad de utilizar a un conductor para poder desplazarse. Todavía quedan pasos importantes porque las saudíes no pueden casarse, alquilar un apartamento, solicitar un pasaporte, viajar al extranjero, abrir una cuenta bancaria, someterse a una operación quirúrgica, matricular a sus hijos en un colegio o pasear por la calle o viajar sin el permiso de un “mahram” (tutor), ya sea padre, marido, hermano o incluso hijo.

 

08/06/2018. Este artículo ha sido publicado en Atalayar

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

 

Servicios

Tiempo

Tiempo
Madrid
Hoy:
28°C
Humedad: 25%
Despejado

Yahoo Financial Quotes
Yahoo Finance Chart
View chart: (+)
br>